Archivo de la categoría: Castañar de Ibor

20130713 Ruta por la Piscina Natural en el Río Ibor en Castañar de Ibor


20130713

Ruta por la Piscina Natural en Castañar de Ibor

Valle del Ibor

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20121109 Ruta a los Cataños Calabazas en Castañar de Ibor. Geoparque Villuercas Ibores Jara. Extremadura


20121109

Ruta a los Cataños Calabazas en Castañar de Ibor.

Geoparque Villuercas Ibores Jara.

Árboles Singulares de Extremadura

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20111220 De la Aceituna al Aceite en la Cooperativa de Castañar de Ibor. Villuercas Ibores Jara. Extremadura


20111220

De la Aceituna al Aceite en la Cooperativa de Castañar de Ibor.

Delicias de las Villuercas Ibores Jara. Extremadura

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La reina en el Valle del Ibor: la Aceituna Cornicabra


La reina en el Valle del Ibor:

La Aceituna Cornicabra

El valle del Ibor se llena de hileras de olivos que suben y bajan por las rañas, ascienden por las laderas de los riscos hasta casi las mismas rocas y ocupan las escasas parcelas llanas.

Prácticamente el 90 % de todos ellos son de la variedad Cornicabra, que es la tercera de España en producción total y la segunda en hectáreas plantadas.

En las provincias aceiteras por excelencia, como Jaen, son las auténticas protagonistas. en Castilla la Mancha tiene su propia Denominación de Origen “Aceite de los Montes de Toledo”. Algunos sostienen sin demasiada base que es originaria de Mora en Toledo.

Se cultiva fundamentalmente en el centro peninsular, sobre todo en  Toledo y Ciudad Real.  Pocas se conocen también en Salamanca y está presente en muchas partes de Extremadura, obteniéndose aquí un fruto mucho mas sabroso dada las mejores condiciones de tierra y ambiente en que se trabaja.

Los locales apostaron por el valor seguro que representa la cornicabra. Muy resistente a los periodos secos, a las heladas y fríos invernales, por lo tanto ideal para sortear un año tras otro los extremos climatológicos a los que se verá sometida.

Aunque en el valle, las temperaturas se sostienen bastante por la gran masa vegetal des bosques y arbustos y por la humedad constante que  se sostiene durante todo el ciclo anual.

El árbol es muy vigoroso, de porte erguido y muy denso en la copa. Se adapta muy bien a los diferentes tipos de suelos, enraizando fácil y dando ejemplares de tamaño y porte medio. Su productividad es muy alta, obteniéndose abundante aceite y de muy buena calidad.

Uno de los secretos del aceite del Ibor es la homogeneidad de la variedad cornicabra en distintos tipos de suelo; areniscas, pizarras y calizas fundamentalmente.

La aceituna que crían nuestros olivos se aleja del estereotipo clásico de aceituna cornicabra, que coge su nombre de la forma curvada de uno de sus perfiles y el acabado puntiagudo que le da apariencia de un pequeño cuerno caprino.

Suele pesar unos 3 gramos y la aceituna es alargada formando una ligera curva. Plana en una cara y bombeada por la otra.También es conocida con otros nombres: Cabrilla, Común, Cornal, Cornatillo, Corneja, Cornetilla, Cornezuelo, Cornicabra Basta, Cornicabra Negra, Corniche, Cornita, Corriente, Cuernecillo, “de aceite”, “del piquillo”, “del terreno”, Longar, Longuera, Osnal.

El color del fruto va a ir cambiando del verde ceniza que se camufla entre las hojas al negro azulado que presenta cuando está maduro.

Se recolectan tanto verdes como maduras; las menos para la mesa y casi todas para aceite. En ambos casos sus  propiedades nutritivas son exclententes. Suele ser tardía en general y en el valle se acentúa vamos quince días por detrás de su recolección en otras zonas. Se agarra muy bien a las ramas por lo que su trabajo mecánico suele ser dificultoso.

 

El aceite es color verde dorado, limpio de forma natural, muy ligero y sabroso. La acidez es muy poca, sin tratamientos químicos se obtienen valores menores de 0.30. El rendimiento graso está en el 19% de media y la relación pulpa – hueso muy alta, en torno al 5.

Su aspecto es el de un zumo que puedes beber. Su sabor es muy afrutado, entre amargo y dulce, dando fe del tratamiento artesanal por el que se obtiene. Es ligeramente almendrado y en ocasiones picante.

Su aroma siempre fresco invita a la degustación de mil maneras, en todo el día y para todo el mundo.

Enlaces:

Territorios de Aceituna y Aceite en el Valle del Ibor. Geoparque Villuercas Ibores Jara. Extremadura


Territorios de Aceituna y Aceite en el Valle del Ibor.

Geoparque Villuercas Ibores Jara. Extremadura

Uno de los éxitos del aceite de Castañar es la diversidad Geológica de sus tierras. Eso explica las diferencias del olivo en su crecimiento y producción, además de los mil matices que aporta esa riqueza mineral.

Exceptuando la roca de cuarcita que corona las grandes sierras, el resto de suelos son utilizados para la siembra del olivo. Podemos decir sin temor a exajerar que mas de la mitad del término municipal está dedicado a su explotación.

Esta circunstancia es propia de Castañar de Ibor, pues en ningún otro pueblo se trabaja esta industria como parte fundamental de la economía familiar.

Así pues, las pizarras, calizas y las areniscas cubren su colores pardos o rojos de verde ceniza. Da igual lo alto lo quebrado del terreno; los líneos se tiran rectos formando bellas cuadrículas en el relieve.

 

Por momentos solo los colores del suelo lo diferencia de paisajes de Jaen o Granada. Todo se aprovecha y en pocos e inaccesibles parajes se mantienen retazos del bosque o matorral autóctono.

Especialmente son plásticas las rañas, con sus redondeadas formas y la inmensidad de sus proporciones hacen pequeños puntos de grandes árboles que siguen sus curvas.

Los terrenos de pizarra suelen ser poco profundos pero seguros y constantes en su producción una vez que la planta ha agarrado. Siempre da una calidad y rendimiento importante. Se trabaja bien en todas las estaciones y la recolección es mas agil.

 

En los suelos calizos, mas blandos y profundos, los olivos hunden sus raices muy hondo. Suelen se porosas y filtran importantes candidades de agua, también aportan muchos nutrientes minerales al árbol, dando ejemplares de aspecto sano y fuerte.

En las rañas va a depender fundamentalmente de lo arcilloso o arenoso que sea el terreno que te toque en suerte.

En la arcilla todo va resultar mas difícil; con las lluvias el suelo se vuelve pantanoso y movedizo, los vehículos patinan o dan con la barriga directamente. En verano se forman una costra muy dura que ahoga al árbol. Si tu raña es mas arenosa los problemas son los mismo pero en menor medida, se mitigan bastante.

En  cualquier caso, los habitantes de Castañar se sobreponen a todas las adversidades del terreno para mantener un año tras otro su  olivar en perfecto estado.

La exposición al sol es bastante limitada en todo el valle, la disposición y altura de las sierra  retiene la salida del sol y hace la sombra pronto. La cantidad de agua que cae al año es abundante, estando en el segundo escalón en precipitaciones medias. Prácticamente la misma que en el Pirineo este y solo superada en la costa cantábrica y atlántica.

Esto hace que las temperaturas varíen dependiendo de lo que te alejes del río y si estás en la umbría o en la solana.  La sensación de humedad esté presente todo el año en todas partes, cuando no cae del cielo, mana de la tierra.

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