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Ruta al Geositio Cerro de San Cristóbal de Logrosán. Senderismo en el Geoparque Villuercas Ibores Jara. Extremadura


Senderismo en las Villuercas Ibores Jara

Ruta al Geositio Cerro de San Cristóbal de Logrosán

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DSC00064sEl Geositio esta muy bien elegido, ésta pequeña sierra es entre otras muchas cosas una curiosidad Geológica, como una como una isla de granito en un mar de pizarras que cuando entran en contacto forman los mas variados y  caprichosos  minerales

Ligeramente alargada, con dos elevaciones en cada unos de sus extremos. Aunque tiene un perfil muy vertical, una vez arriba queda una especie de meseta de considerable dimensión.

Sobrepasa el kilómetro y medio de largo por unos doscientos metros de media en el ancho.

IMG_2077la Sierra de San Cristóbal es un lugar muy especial en la cultura logrosaniega. A pesar de no haber ningún día señalado en el calendario para subir, la práctica totalidad de los habitantes de Logrosán ha realizado en mas de una ocasión la excursión al cerro.

La excusa puede ser muy variada; por ver el castro, el castillo, los restos romanos, los mineros, la Fuente del Moro, a coger espárragos, a dar una vuelta, a ver paisajes o simplemente; a conocernos un poco mas…

0IMG_2046La ascensión puede ser por muchas partes. Desde la Ermita del Consuelo, bien por el camino nuevo o como las cabras directamente hasta los restos de la torre. También podemos aprovechar los caminos que salen de la zona alta del pueblo para tener menos trecho malo.

Hay veredas casi desde cualquier zona, pero el camino que se recomienda es el que parte del Parque del Alcornocal y que si lo siguiéramos rodearíamos la sierra completamente.

IMG_2047Se coge desde el recinto del Parque, por la izquierda del mismo. Un pequeño repecho para comenzar que nos situará en la pista que tenemos que seguir, prácticamente llana, con lo que recuperamos enseguida y empezamos a disfrutar del camino con una cierta altura.

Mientras quedamos atrás el pueblo fijamos nuestra vista en las Sierras de las Paredes y de los Poyales, que corren casi paralelas a nuestro paso. En el horizonte de montañas que forman se adivina Zorita coincidiendo con su final. Son de pizarra por lo que cuando la tierra asoma presenta un pardo oscuro muy característico. Se llena de encinas, aunque en las cumbres hay robles y algún resto de pinos.

DSC00024Hay que estar atento al desvío que sale a la izquierda, después del primer kilómetro de calentamiento viene el apretón. En este tramo ya habremos tenido tiempo de acercarnos a pequeñas explotaciones agrícolas, ganaderas, huertos y un poco mas adelante una zona de acarreo de piedras.

Iniciamos la subida en frenético zigzag de revueltas que ascienden vertiginosamente al cerro por su parte mas baja. Hasta dieciocho veces tenemos que girar 180 grados para ir cubriendo los escalones que nos pondrán arriba.

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IMG_2064Hay muchos restos de paredes que pudieron sujetar el camino antiguo. Hay que parar dos, tres o cuatro veces… tomar aire y aprovechar para recrear la vista en los paisajes que se van abriendo a medida que la altura nos da nuevas perspectivas. El Valle del Gingal; entre las Sierras y el Cerro, el pueblo, las dehesas..

Respiramos hondo cuando coronamos el collado. Lo mas duro de la ruta se ha realizado, en poco tiempo estamos arriba y se abre un mundo de posibilidades. A nuestra derecha queda la parte mas minera y a la izquierda la arqueológica.

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DSC00051En esta ruta nos dirigiremos hacia la izquierda, donde los restos van a ir sucediéndose a cada paso que demos.

No hay un camino señalizado, por lo que buscaremos la vereda mas transitada; ésta recorre el cerro bordeando lo que en en tiempos fue una importante muralla defensiva. Se aprecia claramente su grosor, así como muchos cimientos de construcciones.

Estamos en un lugar en el que identifican restos prerromanos y todo es sugerente y atractivo, la altura pone el punto espectacular al poblado.

DSC00050Aprovecha una llanura de considerable extensión que guarnecida del sur mira al norte en una bonita balconada  enseñándonos las sierras de esta comarca, con el Monte Villuerca elevando su cresta sobre todos los demás.

Las mejores vistas de la población se dan desde este lugar, pues la tenemos prácticamente debajo. Apreciamos los barrios, la iglesia, las escuelas etc.

Abundan la marcas sobre las rocas, sobre todo las destinadas a la obtención de piedras regulares para la construcción, cortes rectos, cuñas, megalitos, molinos de mano…

grabados01grabados02Conviene recordar que en este cerro han aparecido restos de todas las culturas conocidas en la península ibérica desde la mas remota antigüedad.

Útiles de cuarzo o sílex, bronce, hierro…  Muchos de ellos depositados en los almacenes del Museo Romano de Mérida.

Existen grabados rupestres que no hemos localizado.

 

 

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IMG_2178Podemos entretener todo lo que queramos, pero hay mucho que ver y conviene aligerar. Seguimos en la dirección que llevamos buscando el punto mas alto de esta parte, allí nos vamos a encontrar con los restos mas visibles de los que vamos a presenciar.

Es una de las torres de antiguo castillo árabe que defendió la población. Casi dos metros en una semicircunferencia que mira al este en lo que está al descubierto, pues desde que pusimos el pie en cerro siempre tenemos la impresión que debajo nuestra hay una intensa vida que descubrir.

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DSC00067La tradición también habla de este lugar como la Ermita del Santo, seguramente fuera por el último destino de estas paredes. Se puede seguir el recorrido de la muralla, bien visible entre las muchas paredes que se aprecian.

Desde aquí quedan claras las diferencias entre los distintos materiales que forman el  Geoparque: las suaves siluetas ocres de la pizarra, los grises e irregulares riscos de cuarcita y las rojizas llanuras de las rañas…

IMG_2200Unos metros por encima de la torre hay una construcción importante que está casi aterrada. Asoma entre el material derruido el dintel de una puerta y sus paredes principales junto a otras que parecen estancias.

Nuestro siguiente objetivo es la Fuente del Moro, donde haremos la parada de descanso y avituallamiento, pero todavía queda un último tramo repleto de rastros antiguos que nos ayudarán a completar el puzle.

IMG_2199Tenemos dos opciones: bien ir por el lomo del cerro en dirección opuesta o ligeramente caidos hacia el sur, como siguiendo el recorrido ideal que faldea la sierra un poco mas abajo de su cota mas alta.

La primera de las posibilidades nos deja muchos interrogantes dada la profusión de piedras que encontramos . Algunas dibujan casas, calles, caminos… Así hasta que el desnivel nos da la vista a la fuente.y vamos de peña en peña hasta los llanos del collado.

 

DSC00072La segunda alternativa nos acerca a unas construcciones que están bastante conservadas. Tiene paredes de metro, piedras talladas, restos de columnas y un sinfín de agujeros realizados por los buscadores de tesoros y por las muchas investigaciones que se han llevado a cabo.

Muchas de las nos llaman la atención por el ancho que tienen,  las pasamos aventurando cual sería la muralla principal y ya estamos viendo las construcciones próximas a la fuente, principalmente zahurdas, casas de cerdos.

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DSC00091Con la misma llegamos a la Fuente del Moro. El chorro está permanentemente vivo, aunque en verano mengua mucho su caudal, siempre representa un importante refresco en el camino, su sola presencia transmite serenidad y alivio.

Tiene una boca gorda de hierro y una pila alarga para el abrevadero de las bestias. Antiguamente era propiedad privada y nunca se restringió el acceso porque la gente siempre se ha mostrado respetuosa en su paso.

DSC00076Ahora toca divisar las enormes extensiones de dehesas que se extienden al sur, con el marco incomparable de la Sierra de Pela al fondo, la manta siempre verde de encinas se sucede con poco claros entre sí que según estaciones van alternado el verde y el amarillo.

La nota azul en la tierra están en los tres pantanos del término de Logrosan: el mayor de todos, el Pantano de Ruecas. Un poco por debajo, mas pequeño y coqueto: el Azud y muy próximo a ambos la Presa de Gargáligas, realizada con un muro de tierra y perfectamente integrada en el entorno.

IMG_2241Después de relax ponemos de nuevo el cuerpo en marcha para afrontar el descenso. Será cómodo transitar por una pista de muy buen piso que permitirá que la vista se vaya recreando en los reclamos que irán llamando nuestra atención.

Entre ellos estarán las diferentes tonalidades de las tierras que vamos pisando, los animales que pastan en la dehesa, la Ermita del Consuelo por delante de las sierras de Cañamero, el curioso Barrio de la Virgen y los muchos filones que aparecerán en la tierra con bonitos cristales de cuarzo.

Fotografías:

Torques de Berzocana. El Tesoro de las Villuercas


Tesoro de Berzocana. Los Torques de Oro

Fotos

Artículos

Abril de 1961. Un pastor advirtió un brillo extraño en las pedreras de la sierra. Al acercarse descubrió uno de los hitos mas importantes de la Historia de España.

Tres torques de oro macizo de 24 kilates dentro de una vasija de bronce, ésta también de un valor arqueológico incalculable..

Fué en la Finca Los Machos, predio El Terrero. Domingo Sánchez Pulido y el propietario de la finca Urbano Sánchez Sánchez.

El tercer torque fue a parar a un platero, el resto fue recuperado por don Carlos Callejo previo aviso a la Guardia Civil que hizo depositar el hayazgo en el juzgado de Navezuelas que era donde vivían los descubridores.

El Estado les indemnizó y los objetos pasaron al Museo de Cáceres antes de que se los llevasen al Museo Nacional de Madrid donde hoy se encuentran.
Son del Bronce Final con paralelos en Italia y Centroeuropa. Según Almagro estos tipos son originarios del Mediterráneo. Su paralelo peninsular son los torques de oro de Cintra, Évora, Penella y Guimaraes, todos estos en Portugal.

El primer torque pesa tres cuartos de kilo. Forma una aro de 395 mm De longitud por 140 mm de diámetro, en el centro alcanza una sección de 15 mm descendiendo en los finales a 8,4 mm, entre extremos queda una abertura de 54 mm.

Está grabado a cincel con motivos geométricos. Parece tres veces en el centro del aro una espiga cincelada a base de una raya central horizontal y otras laterales inclinadas que parten de ella. A sus lados hay rellenados de líneas entrecruzadas cinco triángulos o dientes de lobo, motivo que se repite en la pieza.

El segundo torque pesa 950 gramos formando un aro de 388 mm, su diámetro es de 150 mm, su sección máxima 18,8 mm y la mínima en sus extremos 7,7 mm, su abertura es de 68 mm***

Inventario 1965/9/1
Clasificación Genérica Orfebrería; Objetos de adorno personal
Objeto/Documento Torques
Tipología/Estado Perea 4 A
Título Torques de Berzocana
Materia/Soporte Oro
Técnica Incisión
Martillado
Dimensiones Diámetro máximo = 15 cm; Grosor máximo = 1,8 cm; Peso = 950 gr
Descripción Torques macizo, sobre barra de sección circular más gruesa en el centro que en los extremos, y remates en forma de botón. Está decorado con motivos geométricos realizados a buril en su tercio central y en las zonas cercanas a ambos remates.Apareció formando parte de un tesoro oculto junto a un puerto de montaña en la actual Extremadura, junto a otras dos piezas similares, de las que sólo dos pudieron ser recuperadas, dentro de una pátera de bronce de origen mediterráneo oriental.Al igual que sucede en el caso de los emblemas realizados en bronce, como las espadas, estas joyas debieron ser portadoras de valores espirituales más allá de su carácter material, que habrían implicado una necesidad de alejamiento en otro momento de su ciclo existencial, tal vez en relación con el tránsito al más allá de sus poseedores. Esa sería la razón de su ocultamiento en zonas deshabitadas, pero a la vez de su facilidad de recuperación posterior.

Los torques de Berzocana, junto con el torques doble del tesoro de Sagrajas (Badajoz), dan nombre a uno de los tipos característicos de la orfebrería del Bronce Final en el occidente de la Península Ibérica. Por su gran peso y escasa ductilidad, se piensa que se trataba de joyas de carácter ceremonial y no de uso común, por lo que se ha propuesto una función principal como dote de mujeres de alto rango.

Iconografia Motivos geométricos
Datación 1000[ac][ca]-800[ac][ca] (Siglos X-IX a.C.)
Contexto Cultural/Estilo Bronce Final
Lugar de Procedencia El Terrero, Berzocana(Logrosán (comarca), Cáceres)
[El tesoro se encontró en el lugar denominado El Terrero en la finca Los Machos (Almagro-Gorbea, 1977: 22-24).]

http://ceres.mcu.es

42 Encuentro ARBA Extremadura. Desescombro de la Cueva del Conejar en Cáceres


42 Encuentro ARBA Extremadura y el Equipo de Nuevos Pobladores de Extremadura.

Desescombro de la Cueva del Conejar en Cáceres

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Para todos los que acudimos a la llamada mensual de la Asociación fue sin duda un gran honor que no quisimos dejar pasar. Pocas veces permiten que los profanos se acerquen tanto al apasionante mundo de la historia en general y de la arqueología en particular.

Y si no eres un mero receptor, sino que participas codo con codo con expertos que te guían, ya es que casi que hubiéramos pagado por estar allí. El caso es que el día salió ideal, un sol radiante que no calentaba mucho nos alegraba el día para empezar la faena con bríos.

Nos juntamos unas setenta personas en el grueso de la faena entre los investigadores, voluntarios y niños. El reencuentro fue tan emocionante como acostumbran estas reuniones de amigos. Algunos se ven periódicamente, pero otros hace meses que no coinciden en alguna actividad.

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IMG_6006[1] En un primer momento el Equipo de Investigadores nos puso en situación. Explicaciones del lugar y del momento,  de lo que íbamos a hacer, de como y por qué. Sin demasiados preámbulos pasamos a la acción, realizando una limpieza integral de abajo a arriba.

Así pues, se realizó una cadena humana que sacaba cubo a cubo arenas y piedras hasta el recinto exterior de la cueva, donde eran depositados en carretillas y a escasos metros dos contenedores facilitados por el Ayuntamiento de Cáceres esperaban todo los escombros que iban saliendo.

IMG_6028[1] Con las carretillas había cinco personas, en la cadena humana mas de veinticinco, raspando y llenando cubos otros quince, otro mas con la marra rompiendo las piedras mayores y los niños correteando entretenidos en labores menores o jugando por el parque próximo.

La algarabía del lugar era notable por el entusiasmo y el afán que poníamos en el trabajo. El polvo de los primeros momentos fue importante y aunque nunca cesó menguaba a medida que se vaciaba la gruta.

IMG_6030[1] A eso de la doce hubo un receso para echar un bocata que recargara las pilas. Empezaron a aparecer los bollos rellenos de fiambres y tortillas. . Los dulces y chocolates se pasearon a modo de postre sentados a la acera de una calle sin vida. Triunfó un flan de café que hizo las delicias de muchos.

Rápidamente pasamos de nuevo al tajo. El grupo que había estado en el exterior bajó para la sombra y los que estaban rascando el suelo se pusieron en la cadena humana. Echamos dos horas de trabajo intenso en el que corrimos a tope para dejar como una patena la cueva. El sol ya pegaba y el sudor se mezclaba con el polvo poniendo un punto pintoresco al la imagen del personal.

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IMG_6082[1] A las dos y media paramos la actividad, y tras una limpieza de campaña en una fuente del parque cercano nos fuimos a la piscina municipal de Malpartida de Cáceres. Diez o quince minutos y estábamos en una sombra acogedora, rodeados de un ambiente ideal para comer en unos bancos habilitados a tal fin.

El mediodía es quizás el momento mas familiar de la jornada. Aunque habitualmente cada uno lleva lo suyo, no perdemos ocasión de compartir nuestros mejores guisos, nuestros gustos mas especiales o las experiencias pasadas y futuras. Intercambiamos chistes y conocimientos, risas y también preocupaciones.

IMG_6086[1] Inmediatamente después del café y antes que llegara la caraja pasamos a tener el “Encuentro”. Es cuando nuestro Delegado Álvaro, pasa a informarnos del estado de la asociación. De las cuentas, de las novedades, de los pros y los peros. Es una especie de Asamblea Mensual de campaña en que el tenemos la oportunidad de expresar opiniones, ideas, fallos, planear en conjunto, repartir el trabajo  etc…

Esta vez todo eran buenas noticias. La publicación en el Anuario de la Provincia de Cáceres de un artículo sobre nosotros y la inclusión del escrito “Yo también soy Arbero” en el boletín de ARBA España eran importantes reconocimietnos para un grupo como el nuestro. Se repartieron mochilas, gorras, libritos… también el automercadillo que nos montamos funciono de maravillas con camisetas, sombreros y chalecos con el logotipo de la Asociación.

También hablamos del encuentro de los meses sucesivos en Monfragüe, Acebo y otros que están a la espera.

IMG_6113[1] En nuestros encuentros siempre hay un postre de lujo. Esta vez fue un lujazo… Antoni Canals nos deleitó con las sabias pinceladas que da un conocimiento profundo de la materia que tratamos.

Apoyado en una didáctica proyección fue desgranando el trabajo de investigación que vienen realizando los últimos años en yacimientos prehistóricos del entorno Cueva de Maltravieso y en los humedales de Malpartida.

IMG_6114[1] Uno a uno fuimos repasando los aspectos mas importantes de los hallazgos realizados, sus dataciones y curiosidades, como una semilla de trigo que el Carbono14 dice que tiene mas de ocho mil años o la vida en torno a las charcas de los Barruecos hace ciento cincuenta mil años.

Todo se desarrolló en un ambiente muy cercano, en el que nos atrevíamos a comentar nuestras dudas e impresiones y exclamamos en mas de una ocasión ante los datos revelados.

Una hora larga en las que no pestañeamos un instante con una explicación muy amena y comprensible que nos llegó a todos por igual…

Enlaces:

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Ruta al Castillejo de Villarta de los Montes. Siberia de Extremadura


Senderismo en la Siberia de Extremadura

Ruta al Castillejo de Villarta de los Montes.

En el paso natural del río Guadiana en poco mas de medio kilómetro encontramos, el llamado vado de Estimiellas o Estimillas,  un poco mas abajo luego construirían el puente viejo y finalmente el puente nuevo muy próximo al primero.
En torno a estas vías se izan una serie de emplazamientos de vigilancia o defensivos que  atienden el tránsito de viajeros y mercancías por la Cañada Real Segoviana que comunica todo el sur-oeste andaluz con todo el centro peninsular.
Uno de ellos va a ser el importante núcleo de los Castillejos. Se sitúa en un pequeño espigón que sobresale de entre las torrenteras que bajan de la cara norte del valle.
La ruta se hace parte en automóvil y parte andando. Para llegar hay que coger la pista que lleva al Mirador de la Rañuela, desde donde se avistan unas buenas panorámicas. Justo pasado este punto nos desviamos hacia la pista que sale a nuestra izquierda.
El camino está en buenas condiciones para cualquier coche, la altura nos regala vistas preciosas de todo el valle, el puente nuevo o la Ermita de Nuestra Señora de la Antigua.
Perspectivas nunca imaginadas que ayudarán a poner orden en el rompecabezas geográfico en que se convierten estos montes, sobre todo cuando el río Guadiana gira hacia el norte durante un buen tramo.
Fácil toparse con los rebaños de cabras que quedan, algún ciervo solitario. También nos llamará la atención la curiosa flora en la que se esconden plantas arómaticas, retamas mil, acebuches centenarios,
las impresionantes casqueras, ríos de piedra que bajan de la montaña Primero entre bosques de pinos nos adentramos en un bosque que de pronto nos sacan a un abismo extremecedor. Sin subir ni bajar, tranquilamente circularemos atentos a cada pliege del valle disfrutando de un abismo de mas de 200 metros de altura
Con un mar de fondo, siempre azul y una tierra muy cambiante: mil tonalidades de verdes, amarillos o pardos en los suelos.
La primera parte termina cuando el camino parece que se ha acabado, en una curva que gira bruscamente 180º enfilando la subida al viejo puerto de Villarta.
Dejamos el coche e iniciamos un descenso brusco, tenemos el Castillejos a nuestros pies. Aprovechamos un viejo cortafuegos semicubierto de jaras para bajar lo mas limpiamente posible.
Mientras vamos acercándonos contemplamos los profundos valles que se están abriendo a nuestros dos lados. Llama poderosamente la atención el espigón que queda a nuestra izquiera: Las Sierpes y Llanos de Cartama pone en los topográficos y el amigo Antonio me cuenta que hay muchos restos en ese lugar.
El camorro de los Castillejos está limpio de vegetación lo que aclara mucho el terreno y nos permite visualizar con bastante nitidez las construcciones del conjunto.
Mas claramente en el lado de la derecha donde también queda bastante del recinto exterior que lo guardaba. Recomendamos realizar el recorrido en el sentido de las agujas del reloj y veremos como la presencia de los humanos va aumentando poco a poco hasta convertirse en clarísima y abundante.
Bajo el precipicio final hay montones de piedras mezcladas con abundante cerámica; esta parte es la mas fotogénica y divertida de la ruta.
Podemos aventurar nuestros pasos entre los riscos buscando mas restos antiguos que seguro que esconden cada rincón de los riscos.
Aprovechando las formaciones rocosas, el alto se cierra con un muro que en ocasiones muestra su dimensión primigenia.
Buscamos y no encontramos una cueva que los lugareños conocen en el lugar. Con las explicaciones que nos dieron no fue suficiente para dar con ella. Esperamos volver para verla.
Las viviendas están bien ordenadas, casi se aprecia su disposición en recintos rectangulares que se adosan unas a otras; también hay otras mas cuadradas y grandes en los lugares mas altos. No hay pistas de la antigüedad, la cerámica de la capa superficial indica reaprovechamientos de parte del conjunto.
El estratégico emplazamiento destaca por su carácter defensivo, pero la gran cantidad de estancias indican una presencia estable de un buen número de personas que podrían tener otro tipo de actividad.
Un examen detenido casi podría determinar en su totalidad como era en la antiguedad.  Si se excavara empezariamos a saber la función y la época en que datarlo.
Como aquel que dice; con unos campos de trabajo de universitarios, voluntarios y las aportaciones que pudieran hacerse desde las Adminitraciones.
El estudio y restauración aportaría una información fundamental para entender el último rincón de la Siberia extremeña a la vez que se genera un producto turístico cultural de imprescindible visita para miles de personas.
Para volver al lugar donde dejamos el coche tenemos que subir todo lo que bajamos antes. Al principio suave paseo y luego una empinada ascensión en laque sorteando jaras, tomillos, encinas miramos mas hacia abajo que hacia arriba.
Es el momento del apretón de la jornada, se hace en diez o quince minutos en los que conviene respirar hondo. Llenamos de oxígeno puro nuestros pulmones al tiempo que las flores y retamas llenan de aromas nuestros sentidos.
En el camino encontramos las señales que los cazadores dejan en sus puestos de caza. Son sitios especiales que conviene bichear ya que se sitúan en pasos naturales o vigias privilegiados de amplios entornos. Un poco mas escondidas están los rastros de los animales: sus camas, deposiciones o el rascar de sus cuernas en las troncas de encinas y jaras.

Las Casqueras (pedreras) de las Villuercas.


Las Pedreras de las Sierras de las Villuercas.

JM. Molinero

Parece un ejercicio de feminismo orográfico de coquetería de las pequeñas Sierras de las Villuercas, compitiendo entre ellas por coronar sus alturas, con peinetas de cuarcita, desde las que descienden por sus laderas, mantillas de tupida urdimbre vegetal festoneada con bosquecillos de loros, al llegar al fondo de sus valles y por los cursos de agua de sus gargantas. En la Era Terciaria, con temperatura y humedad más altas que las actuales, formaban los loros, densos bosques de lauurisilva cubriendo las laderas. Al llegar las inclemencias climáticas de las glaciaciones del cuaternario, dejaron las expuestas laderas y se mantuvieron en los abrigados y húmedos valles. La amabilidad climática de estas sierras y sus valles, también fue aprovechada por la fauna, y tras ella por los seres humanos. Como cazadores-recolectores, primero y después como pastores que procurabanlo mejor para sus ganados. El paso de estas gentes por los valles y collados de las Villuercas debió ser muy mesurado y respetuoso siendo muy escasas las huellas quehoy podemos encontrar. Las más señaladas son los monumentos megalíticos que erigieron con los materiales del lugar, integrándoloss con el entorno como si fueran tan naturales y ajeno a la intervención humana, como los lugares en que fueron emplazados, con cálculo y medida para mantener sin daño la original virginidad morfológica de las Villuercas. La gestión y uso armonioso de los recursos económicos de las Villuercas, durante la prehistoria y el neolítico, acabó con la llegada de los pioneros de la minería y metalurgia del cobre. Comenzaron extrayendo elcobre nativo de los yacimientos mas superficiales, valiéndose del fuego y el agua para romper las piedras que contenían los filones. Poco a poco, los escombros y cenizas de su actividad, fueron extendiéndose por las laderas de las sierras. El tamaño de las pedreras fue aumentando según la riqueza y extensión de los filones. Con el tiempo se desarrollaron técnicas y conocimientos que permitían obtener otros minerales como la plata y el plomo además del oro, cobre y estaño que generaron la metalurgia y forja del bronce. Los productos manufacturados artesanalmente, se intercambiaban en un incipiente comercio que podía alcanzar desde la Bretaña francesa hasta Egipto, como demuestra el vaso de bronce y los torques de oro, del Tesoro de Berzocana, encontrándose en el Museo arqueológico del Cairo piezas similares inventariadas con los números 39884 y 39885 (Biblioteca de Prehistoria Hispana . Volumen XIV. “El Bronce Final y el periodo orientalizante en Extremadura” .Martín Almagro Gorbea. Madrid 1977)

Las noticias de  las riquezas mineras de Las Villuercas, como de otras regiones de la peninsula Iberica, fueron despertando la codicia de otros pueblos, que buscaban los beneficios de la explotación de estos recursos terminando por llegar a estas tierra tras los cartagineses, los romanos, que sistematizaron la explotación minera durante siglos, hasta el agotamiento de los filones, excavando los pozos y galerías con la profundidad y longitud que fuera necesario.

En la metalurgia también utilizaron procedimientos novedosos, con los que conseguían rendimientos y leyes mas altos de los metales al  beneficiar los minerales, hasta el extremo de volver a procesar las escorias de antiguas fundiciones y rebuscar en las pedreras, para rescatar los minerales extraídos que no había sido posible beneficiar sin utilizar procesos previos a la fundición, como la “tostación” para obtener el “cobre negro”, por ejemplo, ya libre de sales de azufre, o procesos como los hoy llamados “de cementación” para precipitar el cobre de las aguas de mina de los testeros de tostación de los compuestos sulfatados del cobre, de los que el romano Plinio ya señalaba que los gases que se desprenden causan grandes daños a la vegetación de los terrenos próximos a los lugares donde se efectua la tostación. También nos habla de la caparrosa azul, a la que los romanos llamaban calcanto o “flor de cobre” cuando era natural.

Los romanos merced a sus conocimientos mineros y metalúrgicos fueron los que entre las quemas de monte y las labores mineras con sus consiguientes escombreras, tendidas por las laderas, provocaron una seria regresión de la naturaleza de Las Villuercas. Cuando las sierras fueron esquilmadas de las mas rentables rerervas minerales que habian contenido, comenzaron a recuperar su antigûo aspecto, en la medida en que eran abandonadas y olvidadas por el hombre, pero las heridas que sufrieron malamente se disimulan, hoy en día, tras las cicatrices que forman las pedreras.

En conpensación a tanta piedra descolocada, construyeron los asentamientos de Augustrobriga, en la orilla del Tajo y según oscuras noticias,Cecilia Gemelina en el extremo meridional como homenaje al romano Cecilio Metelo y Gemelina en honor de la legion Gemina que pudo estar vigilando la explotación y riquezas del coto minero que fueron las Villuercas para los romanos.

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