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Puente Romano de Alcántara. El Puente de la Espada


El Corazón de los Nombres: El Puente de la Espada

El Puente Romano de Alcántara: Al-qantara Ass Sai.

IMG_5056[1] Su arquitecto, Cayo Julio Lace, hizo grabar en el dintel del templo que hay en el lado sur que  el Puente permanecería en pie hasta el fin del mundo: “PONTEM PERPETUI MANSVRVM IN SECULA MVNDI”. Desde el año 105 se mantiene desafiando no sólo los tiempos, sino sobre todo a los hombres.

Sus números son increíbles: 214 metros de longitud salvando una altura de 41 metros. Se sujeta en sus cinco pilares un ancho de 8 metros entre calzada y pretiles.

IMG_5093[1] La base constructiva son sillares de granito al estilo conocido como almohadillados por la protuberancia que les hace ser mas anchos y fuertes,  además de dar al conjunto una textura muy atractiva.

Están colocados en seco y con finas láminas de pizarra en las juntas, en los de la parte inferior se utilizan grapas metálicas para conferirles un plus de resistencia.

IMG_5091[1] En ambos lados habían sendos castilletes que protegían el paso. En la orilla norte queda la conocida Torre del Oro dando fe del carácter de fortaleza  y del dinero que siempre estuvo relacionado con el tránsito de gentes y mercancías en todas direcciones.

La fortaleza del Puente debía ser muy importante constituyendo un punto fuerte en sí misma y según que momentos de administración distinta a la Villa y Castillo de la Villa.

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img4933500[1] Que se sepa ha sufrido tres mutilaciones importantes: en 1213 en la reconquista, en 1648 en las guerras portuguesas y en 1809 cuando ingleses y portugueses argumentaron que impediría el paso de las tropas de Napoleón, cosa que desde luego no pasó

La reconstrucción integral del puente, cimentaciones, arco del triunfo  y del entorno que lo rodea se lleva a cabo en 1860 durante el reinado de Isabel II.

En medio del puente se yergue un Arco del Triunfo como colofón de una obra bien hecha. En sus  dos portadas están inscritos los nombres del Emperador Trajano y el arquitecto Cayo Julio Lacer. Las siete las ciudades Lusitanas que sufragaron el coste de la construcción también tienen un sitio preferente.

Pero lo que mas nos llama la atención es lo que le falta…

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img1946718[1] El recuerdo quedó en forma de leyendas:

Unos cuentan que debajo de su arco más alto permanecía colgada la espada del rey godo Rodrigo, su espada, por una razón misteriosa se había quedado colgada del arco más alto del puente, a una altura inalcanzable desde el río.

Según otra versión, en el interior del puente se encontraba la espada de oro y algún tiempo después desapareció. Otra dice que  todavía se halla escondida dentro del puente…

la mas original es la leyenda del Rey Don Rodrigo, algunos  relatos son mas explícitos:  … La gente de la ciudad contaba una leyenda sobre esa espada…, muchos siglos atrás, Rodrigo, el rey godo de Toledo, había llegado huyendo de los moros a Alcántara donde murió por una traición. Su cadáver fue llevado a Viseu y enterrado allí. Pero su espada fue colgada del arco más alto del puente, a una altura inalcanzable desde el rio. Allí había sobrevivido a los tiempos….

img1946703[1]Torres y Tapia al mencionar la leyenda cuenta como D. Pelayo, iniciador de la Reconquista, llegó por el río dentro de un arca cuando era un recién nacido, cual Moisés medieval, y fue criado y educado en Alcántara: “…Se ha conservado el arca en que vino; al principio en la Iglesia de Santiago, parroquia antigua y del tiempo de los Godos, y de los cristianos mozárabes que había en Alcántara, y hoy se ven sus ruinas…” (TORRES, 1763, 155).

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Sin embargo, podemos rebuscar entre documentos que van mas allá de simples leyendas. Las descripciones mas antiguas las conocemos son de los  geógrafos y viajeros árabes que desde el X al XII recorren Al-Andalus.

  • En el siglo X, Al-Razi nos dice: “hay en Alcántara un puente sobre el Tajo, del cual no se sabe haya otro parecido en el mundo.”
  • Y respecto a su fortaleza, el geógrafo Al-Idrisi en el siglo XII la sitúa en la provincia de Al-Qasr (Alcocer do Sal) y refiere: “Alcántara es una de las maravillas del mundo. Es un castillo construido sobre un puente, donde está al abrigo de todo peligro, porque sólo
    se puede atacar por el lado de la puerta…”
  • Una cita tardía de Abu-l-Fida, siglo XIV en el párrafo que dedica a Coria,
    dice: “En el camino de esta ciudad, en la parte de oriente, sobre la parte
    meridional del río se halla la fortaleza de Alcántara…”
  • Por último el compilador Al-Himyari, siglo XV también nos manifiesta:
    “Es un castillo a dos días de camino de Mérida. Es un sólido castillo
    que domina el río, atravesado en este lugar por un puente. Sus habitantes
    permanecen a la defensiva y están a resguardo de todo ataque. En
    cuanto al puente sólo se le puede atacar por el lado de la puerta”.

Todos ellos se maravillan ante la majestuosidad de la obra, para todos es conocido como “El Puente de la Espada”. Pero hay otros relatos que explican el porque de su nombre:

  • Ibn Harr (junio de 868): … Este puente es una  obra importante elevada sobre un arco de construcción antigua. Encima del arco se ve un sable suspendido que ha permanecido intacto a pesar de los siglos. Se ignora a que hace alusión.
  • AL-ZUHRI O Anónimo de Almería, SXII: “Fue construido por los antiguos cesares y es muy alto… hay una gran torre…. en la cúspide de la torre, en una de estas piedras, hay una espada de latón. Si se saca, sale sólamente como tres palmos. Y no hay nadie que pueda sacarla mas y cuando se deja, cae en la piedra como cuando una espada cae en su tahalí, rápidamente.
  • AL-AYNI, (m. 1451) : Sur le somment de la tour on aperçoit une pierre qui sert de fourreau á une épée de laiton. Personne nén saurait degaigner entierement la lame et ne peut en sortir plus de trois empans. Abandonnée á elle-mem, l´épée rentre dans sa gaine de roche.

Creo que el cronista de 1451 copió a su colega del siglo XII.  Desde la reconquista definitiva de principios del XII, ya no se tiene noticias de la piedra ni del arma, y ya no se va a volver a llamar “de la espada”.

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El recuerdo de excalibur es inevitable. La leyenda del rey Arturo encuentra en Alcántara una inspiración que no se había puesto de relieve. Pero a diferencia del sable del rey inglés, la espada de Alcantara va mas allá de una simple fábula histórica.

Enlaces:

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Ruta de Fin de Semana en Plasencia. Garganta de los Infiernos, Caparra, Granadilla


Ruta de Fin de Semana en Plasencia

Entre Cerezas y Ambrosías.

Reserva Natural Garganta de los Infiernos. Ciudad de Plasencia – Ruinas romanas de Caparra – Despoblado de Granadilla – Piscina Natural del Ambroz.

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Reserva Natural Garganta de los Infiernos

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Estirar el tiempo parecía imposible, muchas cosas en la agenda y nos vimos abocados a salir casi a la hora de comer del sábado.

La red de autovías de Extremadura nos llevó en volandas hasta nuestro primer objetivo; un paseo por la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos.

Subiendo desde Plasencia vamos adentrándonos en los muchos argumentos que hacen de éste unos de los lugares más maravillosos de la península. A medida que se cierran las montañas el bosque va espesando en cantidad y volumen de sus ejemplares.

Entre las peñas de granito las encinas lo cubren todo, pero a medida que las sierras toman alturas considerables, va dejando paso al roble que reina hasta las cotas donde la vida es posible..

La Garganta de los Infiernos se sitúa en la pared derecha según subimos el valle, reparten querencias los tres pueblos que disfrutan de la cabecera del Valle del Jerte: Cabezuela del Valle, Jerte y Tornavacas.

De estos lugares parten rutas que dirigen sus pasos hacia la garganta de mas recorrido de cuantas confluyen en el río Jerte: la Garganta de los Infiernos.

Esta a su vez se desdobla en varias: la Garganta Jaranda, la de los Asperones, la del Hornillo, la de los Gavilanes…. presentan largos valles de gran altura con peculiaridades que las diferencian hasta tomar personalidad propia.

En esta nuestra primera visita decidimos realizar la Ruta de los Pilones. Lo hacemos desde el entorno que la Junta de Extremadura ha acondicionado para la recepción de visitantes. Poco antes de la población de Jerte encontramos aparcamientos, caminos, merenderos, campamentos, el Centro de Interpretacion…

Enseguida que nos apartamos de la carretera advertimos que el lugar es especial desde las mismas puertas.

El manto vegetal es espléndido a la par de encantador.  Altísimos robles compiten por la luz con fresnos, alisos y varias clases de olmos.

Todo está como tocado por la gracia de la naturaleza y la intervención humana no hace sino resaltar la belleza de este lugar.

En el Centro de Interpretación vamos tomando conciencia de donde estamos y a donde vamos a caminar.

Tienen numerosas maquetas que recrean los paisajes y ecosistemas típicos de la zona, incluso hay una en las que están reconstruidas parte de una garganta en la que no falta detalle.

La Ruta de los Pilones es la mas típica y sensacional de las que están al alcance de cualquier humano. Son cuarenta y cinco minutos de ida en los que tenemos que andar por estrechas veredas, pistas fabulosas, caminos de piedra; como en un cuento…

El mayor repecho está al principio, luego casi no te enteras que sigues subiendo. Como a media ruta ya es llana casi siempre y cuando empieza a descender  el bullicio del agua nos hace presentir que nos acercamos al destino de la ruta.

Dejamos atrás el ruido de la civilización y la cobertura de los móviles.

El trasiego de gentes por la ruta es interminable, así como el que encontramos en los Pilones. Bañeras gigantes labradas por la fuerza de aguas cristalinas que lo dejan ver todo. El paraje es increíble y el baño refrescante. Tendremos ocasión de hablar despacito de este lugar. Ya solo queda volver sobre nuestras huellas hasta el punto de origen.

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Ciudad de Plasencia

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A la vuelta repusimos fuerzas en el café bar El Refugio, de muy amable trato y disposición. Sendos bocatas reconfortaron el cuerpo hasta la cena que presumíamos sería tarde ya en Plasencia.

El Alojamiento fue un Hostal, junto a la puerta de Berrozana, intramuros. El edificio, como muchos, fue remozado completamente en el interior y aunque ya tienen unos años presenta una  amplia oferta, que atiende todos los gustos y posibilidades con una relación calidad-precio muy interesante. La señora muy atenta.

La noche es un encanto en la ciudad vieja. Con el tráfico y aparcamiento muy restringido; la limpieza, la señalización, la iluminación y el gusto general de todos han convertido a ésta en uno de los referentes turísticos de Extremadura.

Como lo es el trato de sus profesionales, que miman tu paso hasta puntos irreconocibles en otras partes. La cartas en restaurantes me sorprendía por el tipismo y naturalidad de su oferta.

En la mañana del domingo recorrimos muchos de los pasos que habíamos realizado la noche anterior. De día los detalles afloraban en palacios, iglesias, calles… La visita a la Catedral ´Vieja era obligatoria.

Vimos las reliquias de San Fulgencio y Santa Florentina, también las hechuras románico-góticas de este edificio.

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Ruinas de la Ciudad Romana de Caparra

Sin entretenernos mucho corrimos hasta las Ruinas de la Ciudad Romana de Caparra. Deberíamos decir Vettona, ya que aparece entre las más antiguas de Extremadura. Los trabajos que se realizaron en tres años, 2000-2003, dieron para mucho.

Alrededor del Arco del Triunfo que ya todos conocíamos por la fotografías que corren por doquier,  iba apareciendo un espacio prácticamente intacto. Uno tras otro iba tomando forma el pueblo: la calzada principal, el foro con sus tres templos, las termas, el circo…

Supongo que se vieron un poco abrumados ante tanto y tan bueno. Esta experiencia se plasmó en un interesante Centro de Interpretación que la Junta mantiene para visitantes y estudiosos.

Las distintas salas y el audiovisual sirve de buen aperitivo para comprender mejor el paseo entre los restos de las excavaciones.

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Despoblado de Granadilla

Las 14:00 horas nos dieron cuando casi teníamos recorrido todo el entorno.

Un pequeño vistazo, ya que hay para mucho entretenimiento y los guardas se debían al descanso obligado del mediodía.

Nosotros nos acercamos a Zarza de Granadilla para comer en un lugar recomendado. El paisano casi nos empujó al comedor cuando prefiramos disfrutar de la terraza.

Antes de las cuatro de la tarde estábamos en Granadilla. Pueblo abandonado por los planes de regadío de los años cincuenta.

Casi intacto y en permanente renovación por los muchos campamentos que pasan temporadas empeñados en la restauración integral del lugar.

Es como un cuadro pintado por los sueños que casi todos tenemos de lugares idílicos. Las casas están rodeadas por una alta muralla, en un extremo se sitúa un pequeño castillo que hace de lugar fuerte.

Hay una calle principal y otras secundarias. La plaza es de ensueño con sus casas de colores o de grandes piedras de grano.

El entorno parece vivo con ganado en algunas cercas, huertos en otras…

Y todo rodeado por las aguas del embalse de Gabriel y Galán que apenas dejan una loma acceder a la población.

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Ya sólo quedaba un bañito en la primera piscina natural que encontramos en el río Ambroz. Aguas limpias en un entorno perfectamente adecuado al disfrute del ocio…

Volvimos por Monfragüe para no perder el aire rural y a las 8:30 llegamos de nuevo a casa.

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Ruta al Castillejo de Villarta de los Montes. Siberia de Extremadura


Senderismo en la Siberia de Extremadura

Ruta al Castillejo de Villarta de los Montes.

En el paso natural del río Guadiana en poco mas de medio kilómetro encontramos, el llamado vado de Estimiellas o Estimillas,  un poco mas abajo luego construirían el puente viejo y finalmente el puente nuevo muy próximo al primero.
En torno a estas vías se izan una serie de emplazamientos de vigilancia o defensivos que  atienden el tránsito de viajeros y mercancías por la Cañada Real Segoviana que comunica todo el sur-oeste andaluz con todo el centro peninsular.
Uno de ellos va a ser el importante núcleo de los Castillejos. Se sitúa en un pequeño espigón que sobresale de entre las torrenteras que bajan de la cara norte del valle.
La ruta se hace parte en automóvil y parte andando. Para llegar hay que coger la pista que lleva al Mirador de la Rañuela, desde donde se avistan unas buenas panorámicas. Justo pasado este punto nos desviamos hacia la pista que sale a nuestra izquierda.
El camino está en buenas condiciones para cualquier coche, la altura nos regala vistas preciosas de todo el valle, el puente nuevo o la Ermita de Nuestra Señora de la Antigua.
Perspectivas nunca imaginadas que ayudarán a poner orden en el rompecabezas geográfico en que se convierten estos montes, sobre todo cuando el río Guadiana gira hacia el norte durante un buen tramo.
Fácil toparse con los rebaños de cabras que quedan, algún ciervo solitario. También nos llamará la atención la curiosa flora en la que se esconden plantas arómaticas, retamas mil, acebuches centenarios,
las impresionantes casqueras, ríos de piedra que bajan de la montaña Primero entre bosques de pinos nos adentramos en un bosque que de pronto nos sacan a un abismo extremecedor. Sin subir ni bajar, tranquilamente circularemos atentos a cada pliege del valle disfrutando de un abismo de mas de 200 metros de altura
Con un mar de fondo, siempre azul y una tierra muy cambiante: mil tonalidades de verdes, amarillos o pardos en los suelos.
La primera parte termina cuando el camino parece que se ha acabado, en una curva que gira bruscamente 180º enfilando la subida al viejo puerto de Villarta.
Dejamos el coche e iniciamos un descenso brusco, tenemos el Castillejos a nuestros pies. Aprovechamos un viejo cortafuegos semicubierto de jaras para bajar lo mas limpiamente posible.
Mientras vamos acercándonos contemplamos los profundos valles que se están abriendo a nuestros dos lados. Llama poderosamente la atención el espigón que queda a nuestra izquiera: Las Sierpes y Llanos de Cartama pone en los topográficos y el amigo Antonio me cuenta que hay muchos restos en ese lugar.
El camorro de los Castillejos está limpio de vegetación lo que aclara mucho el terreno y nos permite visualizar con bastante nitidez las construcciones del conjunto.
Mas claramente en el lado de la derecha donde también queda bastante del recinto exterior que lo guardaba. Recomendamos realizar el recorrido en el sentido de las agujas del reloj y veremos como la presencia de los humanos va aumentando poco a poco hasta convertirse en clarísima y abundante.
Bajo el precipicio final hay montones de piedras mezcladas con abundante cerámica; esta parte es la mas fotogénica y divertida de la ruta.
Podemos aventurar nuestros pasos entre los riscos buscando mas restos antiguos que seguro que esconden cada rincón de los riscos.
Aprovechando las formaciones rocosas, el alto se cierra con un muro que en ocasiones muestra su dimensión primigenia.
Buscamos y no encontramos una cueva que los lugareños conocen en el lugar. Con las explicaciones que nos dieron no fue suficiente para dar con ella. Esperamos volver para verla.
Las viviendas están bien ordenadas, casi se aprecia su disposición en recintos rectangulares que se adosan unas a otras; también hay otras mas cuadradas y grandes en los lugares mas altos. No hay pistas de la antigüedad, la cerámica de la capa superficial indica reaprovechamientos de parte del conjunto.
El estratégico emplazamiento destaca por su carácter defensivo, pero la gran cantidad de estancias indican una presencia estable de un buen número de personas que podrían tener otro tipo de actividad.
Un examen detenido casi podría determinar en su totalidad como era en la antiguedad.  Si se excavara empezariamos a saber la función y la época en que datarlo.
Como aquel que dice; con unos campos de trabajo de universitarios, voluntarios y las aportaciones que pudieran hacerse desde las Adminitraciones.
El estudio y restauración aportaría una información fundamental para entender el último rincón de la Siberia extremeña a la vez que se genera un producto turístico cultural de imprescindible visita para miles de personas.
Para volver al lugar donde dejamos el coche tenemos que subir todo lo que bajamos antes. Al principio suave paseo y luego una empinada ascensión en laque sorteando jaras, tomillos, encinas miramos mas hacia abajo que hacia arriba.
Es el momento del apretón de la jornada, se hace en diez o quince minutos en los que conviene respirar hondo. Llenamos de oxígeno puro nuestros pulmones al tiempo que las flores y retamas llenan de aromas nuestros sentidos.
En el camino encontramos las señales que los cazadores dejan en sus puestos de caza. Son sitios especiales que conviene bichear ya que se sitúan en pasos naturales o vigias privilegiados de amplios entornos. Un poco mas escondidas están los rastros de los animales: sus camas, deposiciones o el rascar de sus cuernas en las troncas de encinas y jaras.
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