Ruta por la Iglesia de Santa María la Mayor. Intramuros de Trujillo. Extremadura


Ruta por la Iglesia de Santa María la Mayor.

Intramuros de Trujillo. Extremadura

IMG_6574 (1024x683)

Santa María la Mayor es un batido arquitectónico donde los estratos viejos mantienen su presencia a pesar de las numerosas mutaciones que ha tenido a lo largo de su historia. En la antigüedad romana y seguramente prerromana debió ser un templo a las deidades locales, la leyenda habla de Hércules aunque en los teónimos recogidos de esos tiempos no aparezca el dios púnico.

De la romanidad nos han quedado Bellona, el Genio Turgalense, algún Júpiter y alegorías a la Victoria en alguna lid que borraran los tiempos. Más probable es ubicar en este lugar una basílica visigoda cuyos basamentos vemos debajo de la sacristía en las hiladas de sillería granítica con dimensiones notables, metro y pico de largo por mas de medio en el ancho. De este primitivo templo cristiano pueden ser también las dos columnas de mármol que vemos en el pretil sobre las escaleras de la puerta de Mediodía.

Los viejos eruditos sitúan una mezquita sobre la que se edificó la iglesia actual, es muy probable pero no hay otra prueba que la torre románica cuya base pudiera ser de tiempos califales por su forma y la pequeña ventanita inferior de ladrillo, encaja como minarete y es posible que desde allí llamara el mohacín a los fieles para la oración. Documentalmente sabemos que Abd al-Rahman III nombró walí para la cora de Torjala y la islamización en la ciudad debió ser bastante completa pero los colectivos mozárabes y judíos nunca faltaron en el concierto local de culturas.
Pila bautismal

El baptisterio viejo de Santa María es un claro ejemplo de la época. Los freiles grabaron un peral por el Pereiro de don Gómez y dos cruces del Cister por los grupos locales.

HISTORIA

El obispo de Plasencia don Pedro concede a don Matheos Ferrández en 23 de Enero de 1279 facultad para levantar sepultura y altar en Santa María titulado de Santa Catalina.

A finales XV comienzan las obras de restauración en la Nave Central cambiando el artesanado de madera por las bóvedas con sus doce capillas, fue el obispo placentino don Gutierre de Vargas Carvajal (1524-1559) principal arquitecto espiritual de esta irrepetible obra, los temblores de 1715 y 1755 acabaron de arruinarla. Hoy está restaurada gracias a una vieja fotografía y los nuevos canteros también dejaron su marca, un escudo grabado del Atlético Bilbao en lo alto.

El enterramiento más viejo que hoy vemos en la iglesia está fechado en 1448 y es del canónigo Gonzalo Blázquez, está escrito en caracteres góticos.

En Santa María se celebraron los funerales por Don Juan II de Aragón (muerto el 15 de Enero de 1479), asistieron los Reyes Católicos con su corte. Ofició el Cardenal Primado don Pedro González de Mendoza y otros obispos.

El Concejo celebrado el 30 de Octubre de 1508 acuerda: “Que se empiedre la calle que está cabe las casas obispales y Santa María” .

El 29 de Enero de 1515, comparecen ante el Ayuntamiento varios feligreses de Santa María pidiendo ayuda económica para la obra de la iglesia en la que “se facen doce capillas de bóveda en lo alto e están fechas las çinco e quedan por fazer las syete”.

En 1517 comienzan a anotarse los bautismos. En una cajita con papeles sueltos dice Ramos Rubio que encontró un bautizo de 1479.

La torre vieja sufrió los terremotos de 1521.

En 1522 se hace la capilla de los Bejarano. Privilegio a Trujillo de Mercado Franco.

En 1526 Hernando Alonso Altamirano construye la capilla de los Altamirano al lado de la epístola, sobre la capilla de Santa Catalina que fundara su antepasado don Matheos. Fue indulgenciada. Se dice que allí estaba el cuadro del Descendimiento, en la puerta del Camerín; hoy hay un cuadro de la Anunciación que antes estaba en la capilla del canónigo Gonzalo Blázquez. Igualmente este año de 1526, el Emperador Carlos conducido bajo palio a San Martín juró los Fueros y Franquicias de Trujillo como era costumbre en las visitas reales. Se hospedó en la casa de los Chaves (la de la Cadena). Esto prueba que en Santa María no había culto ya que estaban en obras.

En la reunión concejil del 3 de Marzo de 1539 se habló de la campana del reloj de Santa María y el 15 de este mes los regidores acordaron que como la campana era mayor que la que antes estaba había que alzar la ventana de ladrillo y cal. El 6 de Agosto se pagó la cuenta al campanero y once reales al cerrajero Juan García por hierros que puso en la campana.

El baptisterio nuevo se hizo en 1542.

El Libro de Cuentas de Fábrica de 1543 nos dice: “Provisión del emperador Carlos V para tomar las casas para hacer la capilla maior”. Al final dejaron la capilla mayor original.

En 1545 Francisco y Martín Vizcaíno junto a Pedro Hermosa rematan el tercer cuerpo de capillas. Estos mismos hicieron la puerta de Mediodía. El 3 de Octubre de este año es exhumado el cadáver de Diego García de Paredes para traerlo a Trujillo a su sepultura de Santa María.

Los hermanos Pedro y Francisco Bote construyeron la portada de Poniente en 1550 al ser edificado el coro, según los planos y a expensas del Obispo don Gutierre de Vargas Carvajal. Este prelado murió en 1559. La torre nueva se empezó en 1550 a cargo del maestro Francisco García con el arquitecto Sancho de Cabrera, con ellos trabajan Alonso de Becerra y su hijo Francisco, constructor este último de las catedrales de Puebla de los Ángeles, Quito y Cuzco.

A ambos lados de las tribunas de la Epístola estaban los escudos del obispo don Gutierre Álvarez de Toledo que rasparon en la limpieza de allá por los años 1960. También está en la Sacristía.

En 1573 Damián del Castillo bordó la capa del Obispo de Plasencia don Pedro Ponce de León que donó a su muerte para Santa María. Francisco García remata las obras de la torre en 1579. En 1579 y en 1589 se reparan los órganos. En 1584 amplia la capilla de los Pizarro el arcipreste de Trujillo don Juan Pizarro.

En 1588 terminan la torre nueva García Carrasco y Francisco Sánchez. Sin embargo el cuerpo de campanas lo rematan en el siglo XVIII José García Galiano e Isidro Marín, bajo la supervisión del arquitecto madrileño Félix de Sata Subiría.
Felipe II pagó mil quinientos ducados por una custodia de plata y oro para el Ayuntamiento en 1598. Salia en la procesión del Corpus y se exponía en Santa María.

Juan Amador recibió en 1664 dieciséis mil ochocientos reales por los órganos que hizo para Santa María.

En 1715 un gran terremoto afectó la torre vieja, otro en 1755 agravó la situación. Los vecinos se quejan del estado ruinoso en que se encuentra la torre.

AJUAR

Santa María tenía preeminencia sobre las demás iglesias y conventos de la ciudad no pudiendo tocas ninguna a oficios ni misas mientras no lo hiciera Santa María, igual ocurría con las oraciones y sermones en los días de Cuaresma, su manga encabezaba las procesiones y era la primera iglesia que visitaban los reyes y obispos, además tenía y tiene anexo el Arciprestazgo.

Contaba ciento once capellanías, Párroco, Teniente Cura, cinco Beneficiados enteros y cuatro medios Beneficios, un Administrador o Mayordomo y alrededor de doce Capellanes. En el coro había diecisiete asientos tallados en madera de nogal.

El ajuar de la iglesia era riquísimo y además de ricas ropas bordadas en finos hilos de oro y plata habían cajas, arquetas, cetros, ciriales, salvillas valiosísimas, cruces, custodias, coronas, lunetas, atriles candeleros, aguamaniles, blandones, guiones, campanillas, relicarios, incensarios, navetas, conchas de baptisterio, fuentes, catorce juegos de vinajeras, ocho cálices de plata y dos de oro, sacras de cobre con pinturas y marcos de marfil… toda la plata pesaba mis seiscientos marcos que equivalían a 800 libras. Cuadros religiosos pintados en tablas y en hierro y veinticinco libros cantonales encuadernados y miniados.

En la hornacina central había una talla de la Asunción que se escondió cuando llegaron los franceses con todo su tesoro formado por rosarios y sartales de oro y perlas: Uno de ellos se calculaba su valor en catorce mil reales. Las alhajas estaban depositadas en un cofre de Indias guarnecido de oro y plata. Uno de los anillos de las manos estaba exornado con siete diamantes y todos, que no eran pocos, estaban cincelados en oro y plata. En Santa María se representaban Autos Sacramentales por el Corpus y Pentecostés. La torre tenía ocho campanas.


La iglesia celebraba tres procesiones solemnes: En Pascuas de Flores a la Coronada, el 22 de Enero la de los santos mártires Fabián y Sebastián a su ermita en el Campo San Juan (próxima a Santa Ana) y la del 15 de Agosto al Arco del Triunfo evocando la Victoria de 1232.

La parroquia era propietaria, entre otras, de la Dehesa de Bobadilla y la vendió el 23 de Junio de 1800 al conde de Torres Arias y marqués de Santa Marta, vecino de Cáceres, por 930.000 reales. En esta dehesa estaba la ermita de San Pedro de Bobadilla donde había una talla del Cristo crucificado de Bobadilla. La ermita tenía ermitaño y el 29 de Julio de 1757 se enterró al último en el cuerpo de Santa María a Francisco Guelber, natural de Villafranca, Priorato de San Juan, marido de Juana Sánchez Posadas, natural de Villanueva de Alcaudete, ermitaños de la ermita de San Pedro de las Bobadillas. Nada queda de ella.


En el siglo XVIII hizo el marqués de Sofraga el Camerín de la Virgen: “si te trae la devoción / porque en aqueste confín / ni se ha igual camerín / ni otra imagen de Asunción / merezca que tu atención / en el suelo pausa haga / pues porque te satisfaga / aunque la envidia le ofenda / este solado es ofrenda / que dio el marqués de Sofraga”, leyenda que vemos en unas baldosas vidriadas en Trujillo y colocadas en el suelo del Camerín.

ENTERRAMIENTOS PRINCIPALES Y CAPILLAS.

Al lado del Evangelio tenemos la capilla y enterramiento de Hernando Fernández y su mujer Leonor de Guaete y pagaron por ella 200.000 maravedises. Despues viene la capilla de los Pizarro desde don Juan Pizarro, casado con doña Juana de Hinojosa, y ampliada su dotación por el arcipreste de Trujillo don Juan Pizarro en 1584. En esta capilla habían un magnifico lienzo de la Virgen y San Juan con una escultura dorada de María Santísima.

La capilla de los Bejarano sobre un graderío la construyó en 1522 Diego García de Orellana de la Sierra. Tiene dos tablas del taller de Morales. A continuación, al otro lado del muro que separa la puerta del caracol, están en un arca sobre tres leones en alto relieve los restos inscritos así: AQUI YASE SEPULTADO EL NOBLE CAVALLERO IVAN DE ORELLANA SEÑOR DE ORELLANA DE LA SIERRA EL QVAL MANDO HASER ESTE ENTERRAMIENTO I ALTAR. ACABOSE EL AÑO DE MILL I QVINIENTOS I VEINTE I DOS AÑOS.


Antes de la capilla de los Vargas en un gran sarcófago de piedra están los restos de Sancho de Bonilleja y de su mujer Isabel Álvarez de Torres.

La capilla de los Vargas Carvajal, que llegaron a ser Duques de San Carlos y Condes del Puerto, la mandó hacer don Juan de vargas, muerto en 1516; se acabó la obra en 1522. En una inscripción perdida por la lepra petrea ponía: MANDÓ HACER ESTE ENTERRAMIENTO EN MUY NOBLE CABALLERO LUIS DE CARVAJAL Y DOÑA CONSTANZA DE HINOJOSA, SU MUJER. MURIÓ A XXV DE DICIEMBRE DE MDI”.

Al lado de la Epístola está el enterramiento capilla de los Altamirano, construido en 1526 por Hernando Alonso Altamirano.

En el crucero está la capilla de los Loaisas o de Santa Ana que el 9 de Junio de 1574 se firmó, ante el escribano Pedro de Carmona, la escritura de Transación y trueque de la capilla de Santa Ana y la iglesia de Santa María la Mayor. Desde dicha capilla se accede al púlpito medieval. El escudo está en el tímpano del triangular frontón… Alonso de Loaisa estaba casado con doña María de Ayala… se da a los referidos señores y a sus sucesores la capilla de Santa Ana que está en la dicha iglesia, a la mano derecha, linde con el púlpito de la dicha iglesia y linde con la capilla del canónigo Gonzalo Blázquez e un entierro donde está la un retablo de la Asunción de Nuestra Señora… lo pagaron bien.

Sigue a esta capilla el enterramiento de Gonzalo Blázquez de 1448 y a continuación la de los Calderones y la de los Torres. Todas tenían sus lámparas de plata y bellas imágenes.

Finalmente acabamos al lado de la puerta de Mediodía con la capilla de Diego García de Paredes. Murió en Bolonia contra los turcos en 1533 y sus restos fueron traidos a Trujillo por mandato de su hijo Sancho de Paredes. Los sacó el P. Ramírez de Mesa el 3 de Octubre de 1545 y trajo los mismos a este lugar. Este hijo del Sansón extremeño murió en Venezuela despues de fundar allí Trujillo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: