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Fin de Semana en Llerena y la Campiña Sur de Extremadura


Rutas en Automóvil

Fin de Semana en la Campiña Sur de Extremdura

Anfiteatro Romano de Regina, Castillo de Reina, Llerena, Minas de la Jayona

IMG_8200 Llerena es la capital de la Campiña Sur de Extremadura. Unas tierras que se extienden por  la cara norte de Sierra Morena, al este de la Vïa de la Plata, entre Sevilla, Córdoba, Mérida, Badajoz y los ricos pueblos de la Serena.

Mas de dos millones de personas a menos de dos horas de viaje, toda una tentación si no quieres dejar de conocer una de las tierras mas especiales de la península ibérica. Los pastos perpetuos, los mejores campos de cereal, la riqueza minera y la actividad de una población que sabe sacar el mejor partido al presente que les toca dirimir .

IMG_8001 Nuestro corto fin de semana empieza el sábado por la mañana, sin madrugar mucho nos ponemos en marcha. Aprovechamos para comer por el camino disfrutando de cualquier rincón maravilloso de esta tierra extremeña.

Nosotros, como veníamos de las Villuercas, decidimos avituallarnos en las Playas de Orellana, para comprobar lo que había dado de sí la recién estrenada Bandera Azul, la primera de España en costas interiores.

El Complejo turístico es un oasis para el turista, viajero o asiduo dominical. La gran masa de agua de este pantano posibilita un montón de actividades. Aunque los recursos  aun pueden crecer mucho, apuntan unas posibilidades que se me antojan casi imposibles en otras partes. A la tradicional playa de hormigón hay que añadir tramos de arena, cesped, un escenario sobre el agua,  embarcadero…

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IMG_8053 En Llerena y alrededores hay una variada oferta hostelera que va desde la coqueta Hospedería de la Junta de Extremadura a los modernos Hoteles; de las tradicionales Casas Rurales a cómodos Hostales. Nos acercamos a nuestro alojamiento para dejar equipaje y relajarnos un poco.

Nuestro siguiente objetivo será el Anfiteatro Romano de Reina y las excavaciones que se han realizando en sus inmediaciones. Posiblemente solo el uno por ciento de lo enterrado se ha descubierto, el anfiteatro nos llama mucho la atención y su brillo quizás tape cosas mas importantes.

IMG_8051 Es como una joyita: de todo su esplendor asoman numerosos restos, pero a simple vista se aprecia como la edificación está solo parcialmente destapada. El entorno está vallado y se accede desde Casas de Reina o desde el cruce que sube a la población.

El recinto está permanentemente abierto entre las 10 de la mañana y las 5 de la tarde, en verano ese horario se amplia hasta las 20 horas, excepto los lunes que como todos los museos permanece cerrado. No obstante si quieres hacer la visita en otro horario el telefono del Ayuntamiento es el 924870305

IMG_8047 El anfiteatro de Reina es un capricho que mezcla artisticamente cuarcitas y granitos,  la grinda son las columnas de mármol que decoran la escena. Lo hacen armonicamente, sin estridencias: muros exteriores en cuarcita, las gradas están hechas con grandes moles graníticas, el escenario con  escogidas cuarcitas de tonos grises y ocres; los mármoles blancos encuadran el frontal realzando aun mas el conjunto.

Está orientado al norte, dando la espalda a la sierra y con la vista puesta en las fértiles praderas de la campiña. Seguro que buscando el mejor acomodo al terreno y el inmejorable estar para los espectadores.

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IMG_8054 En el espacio superior debió haber un palco vip, de las diez columnas quedan en pie siete y solo dos tienen hasta el capitel. Al lado del escenario se conserva completa una de las puertas.

Solo imaginarlo en su esplendor produce escalofríos, los restos continúan en centenares de metros a la redonda, casi de una manera insolente y provocativa. Está pidiendo a gritos urgentes excavaciones que muestren un poco mas la personalidad de esta ciudad.

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IMG_8086 Una hora es suficiente para tomar el pulso al lugar así que como siguiente etapa acudimos a la irresistible atracción del Castillo de Reina. Según entras en la población hay una bonita fuente de agua mineral que puede refrescar nuestro paso y hacernos de líquido para mas adelante.

Para subir han construido una calzada de adoquines que resulta muy práctica para vehículos y personas, le da un toque medieval al asunto y queda chulísima. Mientras subimos vamos buscando con curiosidad el emplazamiento del anfiteatro y las hermosas praderas que lo rodean. Una vez que llegamos arriba las primeras miradas se dirigen al entramado de montes que conforman Sierra Morena.

IMG_8094 Estamos subidos a la primera o la última sierra, según desde donde mires y lo que tenemos por delante son mas de cincuenta kilómetros en línea recta de montes que  separan las tierras andaluzas de las de Extremadura. Un intrincado espacio en el que casi solo se va de paso, solo mineros y pastores.

Nos quedamos con ganas de ver el interior de la ermita de Nuestra Señora de las Nieves ya que el exterior era realmente curioso y original; sobre todo los dibujos de barcos, personas, árboles…  A falta de llave dimos una vuelta por el perímetro, buscando los puntos cardinales y oteando los espectaculares paisajes que se divisan.

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IMG_8129 Un rato estuvimos entretenidos en los restos de unas edificaciones en la zona noroeste, lo que parece ser  la Torre del Homenaje, con sus estancias, aljibes… algunas especialmente bellas.

Con el sol cayendo entramos de vuelta en Llerena. Como heredera de la influencia de Reina se muestra como una ciudad señorial, con casas grandes y palacios que jalonan las calles principales. Se conserva parte de la muralla que la rodeaba y una de sus puertas, de autentico sabor árabe, está casi entera. El resto se aprovecha por muchas casas a un lado y a otro.

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IMG_8243 La plaza es de las mas bellas de Extremadura. Con la imponente figura de la torre y las arcadas de la iglesia, con sus soportales y un amplio espacio es el lugar ideal para sentarse en una de sus fabulosas terrazas y disfrutar de la gastronomía local.

Carnes, quesos, algún revuelto de la casa y un vino de las Vegas del Guadiana o pitarra local. La visita a la iglesia es obligatoria, una maravilla del renacimiento que se eleva por encima de sus predecesoras buscando y abrazando los retos anteriores.

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IMG_8199 Después un paseo por la ciudad en la noche, tras los misterios y la belleza de los rincones, iglesias, plazuelas.

Hasta que el cuerpo aguante. Luego un merecido y obligado descanso, el día siguiente también estará un poco apretado.

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IMG_8310 El objetivo principal de nuestro viaje era conocer la Mina de la Jayona; una explotación que se inició de una manera sistemática en tiempos de los romanos y que con largos periodos de inactividad no ha dejado de usarse hasta el siglo pasado.

Para el común de los mortales es una pasada, por muchos que imagines los trabajos mineros no puedes llegar a concebir la enormidad de la obra realizada por los seres humanos transformados en una suerte de hormiga que no para en obstáculos y vuelve posible lo prácticamente imposible.

IMG_8347 Los trabajos se desarrollan a lo largo del alto de la sierra de la Jayona, donde había un gran filón de hierro que asomaría por entre las cumbres de pizarra que la envuelve.

El resultado es como una gigantesca trinchera escavada desde lo mas alto, decenas de metros de brecha en vertical sobre la tierra, como una largo arañazo que extiende su herida a lo largo de centenares de metros.

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IMG_8409 La mina está organizada por la Junta de Extremadura, que ha habilitado el lugar como espacio educativo y turístico.

Desde el Centro de Interpretación parte una visita asombrosa buscando las entrañas de la tierra. Hay que concertar visita sino quieres sorpresas, pero todos los días menos el lunes, a las 10 y las 12 de la mañana parte el guía con el grupo concertado. Solicitar cita previa en el Ayuntamiento de Fuente del Arco:, teléfono: 924 – 87 80 01

IMG_8410 Mientras esperas la hora puedes acercarte a alguna de las muchas escombreras que afloran por doquier.

En ellas puedes ir acercándote a los minerales que escogían entre los que sacaban. Ya dentro, la visita empieza con una interesante charla y las entregas del casco, aunque no obligatorio si es recomendable.

Se visitan tres niveles que se introducen en la brecha a distintas alturas. Se pasan por túneles mas o menos largos, precipicios de vértigo, desfiladeros sin fin. Apreciamos los trabajos en el mismo tajo y todo con la desbordante pasión del guía que tuvimos en suerte.

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Enlaces

Mina la Jayona – Monumentos y rutas en Fuente del Arco – Badajoz

Ruta de Fin de Semana en Plasencia. Garganta de los Infiernos, Caparra, Granadilla


Ruta de Fin de Semana en Plasencia

Entre Cerezas y Ambrosías.

Reserva Natural Garganta de los Infiernos. Ciudad de Plasencia – Ruinas romanas de Caparra – Despoblado de Granadilla – Piscina Natural del Ambroz.

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Reserva Natural Garganta de los Infiernos

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Estirar el tiempo parecía imposible, muchas cosas en la agenda y nos vimos abocados a salir casi a la hora de comer del sábado.

La red de autovías de Extremadura nos llevó en volandas hasta nuestro primer objetivo; un paseo por la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos.

Subiendo desde Plasencia vamos adentrándonos en los muchos argumentos que hacen de éste unos de los lugares más maravillosos de la península. A medida que se cierran las montañas el bosque va espesando en cantidad y volumen de sus ejemplares.

Entre las peñas de granito las encinas lo cubren todo, pero a medida que las sierras toman alturas considerables, va dejando paso al roble que reina hasta las cotas donde la vida es posible..

La Garganta de los Infiernos se sitúa en la pared derecha según subimos el valle, reparten querencias los tres pueblos que disfrutan de la cabecera del Valle del Jerte: Cabezuela del Valle, Jerte y Tornavacas.

De estos lugares parten rutas que dirigen sus pasos hacia la garganta de mas recorrido de cuantas confluyen en el río Jerte: la Garganta de los Infiernos.

Esta a su vez se desdobla en varias: la Garganta Jaranda, la de los Asperones, la del Hornillo, la de los Gavilanes…. presentan largos valles de gran altura con peculiaridades que las diferencian hasta tomar personalidad propia.

En esta nuestra primera visita decidimos realizar la Ruta de los Pilones. Lo hacemos desde el entorno que la Junta de Extremadura ha acondicionado para la recepción de visitantes. Poco antes de la población de Jerte encontramos aparcamientos, caminos, merenderos, campamentos, el Centro de Interpretacion…

Enseguida que nos apartamos de la carretera advertimos que el lugar es especial desde las mismas puertas.

El manto vegetal es espléndido a la par de encantador.  Altísimos robles compiten por la luz con fresnos, alisos y varias clases de olmos.

Todo está como tocado por la gracia de la naturaleza y la intervención humana no hace sino resaltar la belleza de este lugar.

En el Centro de Interpretación vamos tomando conciencia de donde estamos y a donde vamos a caminar.

Tienen numerosas maquetas que recrean los paisajes y ecosistemas típicos de la zona, incluso hay una en las que están reconstruidas parte de una garganta en la que no falta detalle.

La Ruta de los Pilones es la mas típica y sensacional de las que están al alcance de cualquier humano. Son cuarenta y cinco minutos de ida en los que tenemos que andar por estrechas veredas, pistas fabulosas, caminos de piedra; como en un cuento…

El mayor repecho está al principio, luego casi no te enteras que sigues subiendo. Como a media ruta ya es llana casi siempre y cuando empieza a descender  el bullicio del agua nos hace presentir que nos acercamos al destino de la ruta.

Dejamos atrás el ruido de la civilización y la cobertura de los móviles.

El trasiego de gentes por la ruta es interminable, así como el que encontramos en los Pilones. Bañeras gigantes labradas por la fuerza de aguas cristalinas que lo dejan ver todo. El paraje es increíble y el baño refrescante. Tendremos ocasión de hablar despacito de este lugar. Ya solo queda volver sobre nuestras huellas hasta el punto de origen.

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Ciudad de Plasencia

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A la vuelta repusimos fuerzas en el café bar El Refugio, de muy amable trato y disposición. Sendos bocatas reconfortaron el cuerpo hasta la cena que presumíamos sería tarde ya en Plasencia.

El Alojamiento fue un Hostal, junto a la puerta de Berrozana, intramuros. El edificio, como muchos, fue remozado completamente en el interior y aunque ya tienen unos años presenta una  amplia oferta, que atiende todos los gustos y posibilidades con una relación calidad-precio muy interesante. La señora muy atenta.

La noche es un encanto en la ciudad vieja. Con el tráfico y aparcamiento muy restringido; la limpieza, la señalización, la iluminación y el gusto general de todos han convertido a ésta en uno de los referentes turísticos de Extremadura.

Como lo es el trato de sus profesionales, que miman tu paso hasta puntos irreconocibles en otras partes. La cartas en restaurantes me sorprendía por el tipismo y naturalidad de su oferta.

En la mañana del domingo recorrimos muchos de los pasos que habíamos realizado la noche anterior. De día los detalles afloraban en palacios, iglesias, calles… La visita a la Catedral ´Vieja era obligatoria.

Vimos las reliquias de San Fulgencio y Santa Florentina, también las hechuras románico-góticas de este edificio.

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Ruinas de la Ciudad Romana de Caparra

Sin entretenernos mucho corrimos hasta las Ruinas de la Ciudad Romana de Caparra. Deberíamos decir Vettona, ya que aparece entre las más antiguas de Extremadura. Los trabajos que se realizaron en tres años, 2000-2003, dieron para mucho.

Alrededor del Arco del Triunfo que ya todos conocíamos por la fotografías que corren por doquier,  iba apareciendo un espacio prácticamente intacto. Uno tras otro iba tomando forma el pueblo: la calzada principal, el foro con sus tres templos, las termas, el circo…

Supongo que se vieron un poco abrumados ante tanto y tan bueno. Esta experiencia se plasmó en un interesante Centro de Interpretación que la Junta mantiene para visitantes y estudiosos.

Las distintas salas y el audiovisual sirve de buen aperitivo para comprender mejor el paseo entre los restos de las excavaciones.

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Despoblado de Granadilla

Las 14:00 horas nos dieron cuando casi teníamos recorrido todo el entorno.

Un pequeño vistazo, ya que hay para mucho entretenimiento y los guardas se debían al descanso obligado del mediodía.

Nosotros nos acercamos a Zarza de Granadilla para comer en un lugar recomendado. El paisano casi nos empujó al comedor cuando prefiramos disfrutar de la terraza.

Antes de las cuatro de la tarde estábamos en Granadilla. Pueblo abandonado por los planes de regadío de los años cincuenta.

Casi intacto y en permanente renovación por los muchos campamentos que pasan temporadas empeñados en la restauración integral del lugar.

Es como un cuadro pintado por los sueños que casi todos tenemos de lugares idílicos. Las casas están rodeadas por una alta muralla, en un extremo se sitúa un pequeño castillo que hace de lugar fuerte.

Hay una calle principal y otras secundarias. La plaza es de ensueño con sus casas de colores o de grandes piedras de grano.

El entorno parece vivo con ganado en algunas cercas, huertos en otras…

Y todo rodeado por las aguas del embalse de Gabriel y Galán que apenas dejan una loma acceder a la población.

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Ya sólo quedaba un bañito en la primera piscina natural que encontramos en el río Ambroz. Aguas limpias en un entorno perfectamente adecuado al disfrute del ocio…

Volvimos por Monfragüe para no perder el aire rural y a las 8:30 llegamos de nuevo a casa.

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Ruta al los restos del Castillo de Villarta de los Montes


Este es un viaje a la búsqueda de las esencias de un pueblo. La Tradición Local lo señala como el lugar donde está escondido el Becerro de Oro. Un mito que se repite en otros lugares y en otras sierras. Sin duda podemos afirmar que si no el Becerro, encontraremos al menos uno de los tesoros históricos mas importantes a esta parte de la Siberia de Extremadura. El Castillo de Villarta.
De la población sale una pista que dirige sus pasos a la Sierra del Castillo. Si haces el camino andando, pregunta por la Senda del Castillo, está en buenas condiciones y te lleva a lo alto por el camino mas directo.
Si vas en coche después de cruzar un hermoso valle empezarás a subir, primero lentamente y luego, en un cruce cogemos la pendiente mas repentina hasta la próxima intersección que nos recomiendan giremos a la derecha para subir a la montaña por la cara sur. Podemos parar y admirar la estrechura del valle, donde se encuentran los restos de impresionantes torres de molinos.
Asegurarte de elegir un terrenos despejado para la ascensión final, la subida es vertiginosa pero apenas es un cuarto de hora de aprentón general de todos los músculos del cuerpo. Enseguida empezamos a coronar el alto.
Los riscos de cuarcita anuncian los primeros restos de paredes de grueso calibre, estamos en la primera o segunda muralla del lado oeste. Pisando montañas de piedras intentamos llegar a la punta de la sierra donde finaliza el muro y gira casi 180º para y volviendo por la vertiente contraria.
Desde este punto tienes las vistas mas hermosas y mas amplias, dominas todas las tierras de tu alrededor de los cuatro puntos cardinales. También los lugares estratégicos; tenemos que imaginar los vados que ya no están y los puertos que ya no se usan, los caminos, las cañadas, los puentes nuevos y el puente viejo si el nivel del pantano lo permite…
Es una lección de geografía que muestra de la manera mas directa; la forma de las tierras de Villarta de los Montes.
Podemos volvernos para recorrer el castillo por el centro, intentando encontrar los restos perdidos de las estancias del castillo, los trozos de muralla y otros vestigios interesantes entre una espesa mata de encinas salpicada de tomillos y jaras.
Todo está por investigar, todo por encontrar, así que con los ojos atentos y la imaginación muy viva.
Salvando los afilados pinchos de los enebros y según la época del año, disfrutando del colorido de las jaras de flores violetas, las retamas y mil flores que ponen bellos colores entre los grises de la cuarcita.
El lado del este está muy bien defendido por una muralla natural de cuarcita de imponentes dimensiones, se aprecian restos de muro encima de muchos de ellos, pero sin duda, la mayor acumulación de restos se da en el lado Oeste, hacia el centro del recinto.
Aquí queda perfectamente dibujado el rastro prácticamente completo de dos murallas que defienden el lado mas débil del castillo.
La superior es mas fuerte y se apoya en muchas afloraciones rocosas para conseguir una gran consistencia. No hay mejores cimientos para sustentarse. Paramos un poco a divisar la población, que desde este ángulo tiene un perfil especial.
Un poco mas adelante llegamos a una esquina del recinto principal. Hay restos de una especie de torre o aljibe de dimensiones considerables.
Junto a ella se encuentran otra serie de construcciones cuadradas que desentrañar.
En esta parte la muralla se cierra hacia el otro lado, donde también se puede seguir el recinto. El grueso calibre de la misma nos ayuda en este recorrido.
Si decidimos continuar hacia las cimas cercanas vamos viendo como los restos siguen, no de manera tan intensa pero con unas densidades muy importantes, tanto como para pensar que pudiera haber otro recinto pegado al principal que acogiera otras edificaciones. También es momento de volver la vista atrás y recrearnos con la majestuosidad de los restos que se amontonan y aún en su ruina, se dejan intuir.
Entre las matas encontramos un pocito de pequeñas dimensiones que en otro tiempo seguro que era mas hondo, cuentan que los pastores se acercaban a beber no hace demasiado tiempo.
Nuevos montones de piedras con una gruesa capa de musgo cubren la mayor parte de los espacios. Algunas paredes quieren simular los anchos de las cercanas murallas del castillo
Parece que no tiene fin, pero nuestra excursión está llegando al punto mas alejado.
Una pequeñina cueva puede ser el colofón para volver nuestros pasos buscando la cara que no hemos visto para bajar la sierra por el lado contrario. Si quedan fuerzas, podemos aventurar mas nuestros pasos y examinar los riscos que puedan esconder los tesoros de nuestras vidas.
El el momento de recrearnos con el valle del Guadiana en un tramo que endereza el pantano pero que muestra entrantes que llevan a los muchos rincones perdidos de la Siberia que queda por descubrir.

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