Etiqueta: Iglesia

20060208 Ruta por Logrosán Fuenlabrada de los Montes, Herrera y Castilblanco. Villuercas y Siberia de Extremadura


20060208

Ruta en Coche: Logrosán Fuenlabrada de los Montes, Herrera y Castilblanco. Villuercas y Siberia de Extremadura

Pantano Ruecas – Iglesia de Fuenlabrada – Herrera del Duque – Colas del Pantano de García Sola – Plaza Castilblanco

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Iglesia de San Cristóbal en Castilblanco. Siberia de Extremadura


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IMG_1221En el extremo occidental del cerro que ocupa la población de Castilblanco se erige la iglesia de San Cristóbal. Es un curioso edificio moldeado a lo largo de muchos siglos.

Su origen está relacionado con la fortificación que vigilaba el Guadiana por esta parte. Recuerdo de aquel, además del propio nombre del pueblo, nos los encontramos en los nombres, como en la calle que se dirige a la iglesia se llama calle del Castillo y las traseras “Rincón del Castillo”.

IMG_1226Esa posición le da unas buenas vistas del castillo de Herrera del Duque y la Sierra de los Golondrinos y la de las Barbas de Oro y el paso de la Barca en la parte suroeste. Si miramos al norte tenemos una gran panorámica de las Sierras de las Villuercas; tanto de los caminos de Alia como los que vienen de Guadalupe y Cañamero.

La iglesia, y concretamente su torre, sería el lugar mas seguro de todo el recinto fortificado.

IMG_1159La puerta de entrada mira al medio día; está sombreada por unos soportales realizados con ladrillo rústico en una sucesión de cinco arcos que estilizan el conjunto. Todos son de medio punto menos el central que es ojival, como la puerta de entrada al templo que está justo detrás.

El cuerpo principal de la construcción consta de tres naves, divididas en dos tramos: la central es la más alta con cubiertas que ya no se aprecian, pero es de madera y se sostiene sobre arcos de ojiva.

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IMG_1174La cabecera se divide en dos cuerpos bien diferenciados: el primero puede haber formado parte del primitivo edificio, con grandes muros y huecos abiertos en sus lados. Hace de antesala del coqueto ábside semicircular con cúpula de cuarto de naranja que finaliza el conjunto.

Preside el templo Santa María del Castillo en el centro de un sencillo retablo de tres cuerpos, de estilo neoclásico y cubierto de vivos colores. San José y San Cristóbal completan la triada de genios protectores de la población. Especial lugar ocupan San Miguel, la Inmaculada…

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IMG_1192A esta estructura más antigua, que se presenta muy transformada se anejan sendas capillas laterales que originan una especie de crucero.

A ambos lados del crucero se localizan las Capillas del Cristo y del Santísimo y la Sacristía de estructura más moderna.A los pies se sitúa el coro, de arquitectura de madera, armado en el siglo XVIII y debajo de él, el baptisterio, con pila gótica considerada una auténtica joya del mudéjar.

IMG_1186Ocupa el hueco donde parece haber estado el acceso original al edificio.. Las maderas que sujetan esta estructura están decoradas con pinturas de tonos oscurecidos por el tiempo; representan motivos vegetales y un escudo vacío en el centro.

Centrada al exterior, se levanta la torre cuadrangular de dos cuerpos. Antiguamente tenía destapados dos ojos que miraban a saliente y poniente respectivamente.

 

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IMG_1195En este templo son dignas de especial mención las columnas ochavadas, similares a la Iglesia de Santa María la Blanca de Toledo, también la pila de agua bendita de la entrada y el confesionario realizado con motivos e inspiración guadalupense.

Fotografías

San Benito Abad y el Cristo de la Avellaneda. Iglesia de Castañar de Ibor


San Benito Abad y el Cristo de la Avellaneda.

Iglesia de San Benito Abad

Lo material y lo espiritual de un pueblo se resume habitualmente en sus espacios religiosos. De sus maneras, sus estilos, advocaciones, de sus celebraciones y rituales… todo nos enseña a comprender la realidad cultural e histórica de sus gentes.

La iglesia ocupa el lugar mas estratégico de la población; a modo de un pequeño fuerte, domina el territorio y sus pasos desde la altura que le da el empinado cerro donde se asienta Castañar de Ibor. Es el lugar mas fuerte y muy probablemente, el primer embrión de la población.

El conjunto tiene cuatro partes bien diferenciadas: nave central, ábside, torre y naves laterales (capilla y sacristía).

La nave es rectangular, con orientación este-oeste.

De fuertes muros de mampostería de pizarra principalmente, aunque también usan cuarzos y cuarcitas.

Actualmente presenta una sola puerta con arco de medio punto en el lado norte, sin embargo, antiguamente había otra entrada en el lado opuesto, esta tiene un curioso arco conopial que se asemeja a los de la Iglesia de Cabañas del Castillo o Solana, entre las mas cercanas. Este es muy utilizado del siglo XI  al XIII, según algunos testimonios, en la puerta actual habría otro igual a este.

El techo tiene un bonito artesanado de maderas que se apoyan en dos filas de columnas, también de madera. Esto hace que la nave aparezca como dividida en tres tramos.

El lugar destinado a la gran pila bautismal, realizada en una sola pieza de granito, es la parte baja de la torre.

El coro que ocupa la parte trasera de la iglesia es bien amplio, desde él se accede a la torre por una puerta que conduce justo encima del baptisterio. Por una escalera de hierro se accede a la parte superior donde están las campanas y lo que queda del mecanismo del reloj.

Al estar pintados los exteriores de blanco no se puede apreciar muchos aspectos constructivos, pero en el interior de la torre están marcadas las huellas de otros huecos para campanas en niveles inferiores.

Seguramente cuando se construyó el abside se elevaría unos metros la altura de la torre dando mas esbeltez al conjunto.

El abside es la gran obra que se realiza en el siglo XVI al calor de la bonanza económica propiciada por el oro americano y la situación de hegemonía de la Corona de España en el mundo.

Se abre con un gran arco ojival que da paso a un espacio con forma ochavada. Está rematada con una artística bóveda de crucería en piedra. Está decorado con un gran retablo de madera que alcanza las aristas de la bóveda.

Es de estilo barroco de los siglos XVI o XVI y presenta siete pinturas como decoración principal que se corona con una paloma central y el sol y la luna en los extremos.

San Benito Abad y la pasión de cristo parecen los motivos sobre los que giran el santoral principal del retablo. A las pinturas se añaden otras tallas que representan versiones escultóricas del santo y otros relacionados con la vida y obra del mismo

Destaca así mismo la conocida Virgen de Castañar, que desde 2007 es Alcaldesa Honorífica de Castañar de Ibor.

A escasos metros del altar se expone el famoso Cristo de la Avellaneda. Una talla hiperrealista del siglo XV, policromada con gran esmero y detalle. Es un ejemplar muy original y poco frecuente, antes estaba en la Avellaneda y con el abandono de la población vino a parar a la iglesia de Castañar.

También hay un púlpito totalmente policromado; tanto por dentro como por fuera: decorado con pinturas de traza antiquísima, representan los cuatro padres de la iglesia: San Jerónimo, San Gregrorio, San Agustín.

Dan la sensación de ser románicos o románico-gótico, o también copia de alguno de este estilo. Los dibujos son sensacionales y con todo lujo de detalles. Son tan buenas que merecen un estudio muy detenido.

Entre las imágenes que se encuentran por toda la nave destacan una pequeña Santa Bárbara, por su conexión con Navezuelas, y otra talla recién restaurada que que representa la Virgen del Rosario, pero que tiene una factura distinta a todas las demás. Sus ropajes son altomedievales y sus manos están cortadas. Cuentan que en sus manos tenía un rosario negro azabache que está desaparecido.

Se guardan bonitos ropajes de cientos de años y alguna pieza notable.

En la sacristía hay un trozo de suelo que no está cubierto de baldosines, sino de lanchas de pizarra que dejan huecos entre sí.

Tradicionalmente se considera un acceso a las galerías que recorren todo el pueblo  como hormigueros que horadan el subsuelo. No falta obra nueva en el pueblo sin que saque a relucir alguna galería que no sabemos donde irían a parar.

Las grutas están relacionadas con la vida de San Benito Abad; fue precisamente en una de elllas donde tuvo su primer retiro y donde ´fundó su primer monasterio. Los pastores descubrieron la santidad de este hombre y a partir de ahí tuvo una incesante actividad evangelizadora en las tierras en torno a roma durante la segunda mitad del siglo VI.

Su aportación mas relevante fue la llamada Regla de los Monasterios o Regla de San Benito; un conjunto de normas para la vida cristiana en general y monástica en particular que fue difundida por el papa Gregorio Magno. Luego será adoptada por las Órdenes Militares de Caballería, en concreto los seguidores de la Regla Cirtesciense (templarios, Alcantarinos o Santiaguistas…)

Enlaces de interés:

Convento del Palancar. El Retiro de un Santo. Fray Pedro de Alcántara


Un Retiro de Santos en Pedroso de Acim

El Convento del Palancar

IMG_0054[1] Todos los hombres buenos e inteligentes llegan a un momento de su camino en que se sienten cansados de la rutina en que se convierte la vida; gastados en mil luchas por la humanidad de la sociedad en que viven,  buscan otra manera de servir a Dios y a los hombres.

Unas veces son los hombres los que eligen los sitios, aunque otras parece que las personas son escogidas por lugares muy especiales para dejar una estela que seguirán miles de personas a lo largo de muchos siglos…

IMG_0058[1] “En el lugar del Pedroso, en veinte dos días del mes de mayo del año del Señor de mil quinientos y cincuenta y siete, el señor Rodrigo de Chaves, que había edificado una casa y cerrado un pedazo de tierra para huerta en la dehesa del Berrrocal, junto a la fuente del Palancar, dijo que le concedía a Fray Pedro de Alcántara, que ganó un breve apostólico para pasar a la oración y contemplación viviendo vida eremítica, la dicha casa y huerta para que more en ella por todos los días de su vida…”

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IMG_0056[1] La escritura de donación no puede ser mas explícita: a partir de 1557, Fray Pedro de Alcántara viviría durante unos años en este lugar. Hijo de nobles y estudiante brillante de la Universidad de Salamanca toma el hábito a los 16 años y dedica buena parte de su vida a recorrer descalzo los caminos de Extremadura y Portugal principalmente.

Amigo de Santa Teresa de Jesús y de la aristocracia del momento, ocupa los principales cargos dentro del Movimiento Descalzo Franciscano. Fundó algunos conventos; de los mas famosos junto con este del Palancar, también es el que hizo en Arenas de San Pedro, donde quiso ser enterrado.

IMG_0110[1] A la edad de 58 años decide retirarse a este precioso rincón de la Sierra de Pedroso de Acim.

Buscándose a sí mismo; reinventándose como tantas veces en su vida, se aleja del frenético mundo que le tocó vivir para darnos un ejemplo que todavía resuena en la cultura de Extremadura y en toda España.

Recogiendo las esencias del pensamiento franciscano iniciadas por Fray Juan de Guadalupe a finales del Siglo XV, recreo un espacio acorde con el lema: todo para el espíritu y lo mínimo para el cuerpo. Sus sucesores arroparían con otras construcciones el convento primitivo, queriendo que quedase este testimonio para conocimiento de las generaciones venideras.

IMG_0099[1] Los poco mas de 70 metros cuadrados de suelo y sus dos plantas dan para nueve habitaciones, cocina, comedor, almacén y un encanto de claustro interior.

Parece imposible, pero cuando vas recorriendo cada una de las estancias, empiezas a comprender la sencillez, funcionalidad y sobre todo, el pensamiento de los hombres que construyeron con sus propias manos gruesas paredes de piedra y barro; techos de jaras y tierra y un sencillo entramado de maderas tocas que revisten huecos y estructuras.

IMG_0105[1] IMG_0114[1] El claustro interior tiene un metro de ancho en el cuadro central. Es un modelo que habitualmente vemos en una escala que triplica lo que aquí contemplamos.

Recias maderas toscamente trabajadas sostienen la estructura del piso superior que tiende a cerrarse hasta dejar una estrecha claraboya en el tejado.

Como los grandes claustros de grandes monumentos, es un lugar lleno de sensaciones y emociones.

IMG_0101[1] El sentido del humor de Fray José hace muy amena la visita a la par que nos ayuda a comprender el trance de la estoica existencia de los primeros frailes.

Cuenta que a Pedro de Alcántara vino con su amigo Fray Miguel y construyeron dos habitaciones y una pequeña capilla. Al poco les siguieron un grupo reducido de hombres que como ellos, querían vivir al modo de San Francisco de Asís: pobreza, retiro, trabajo manual, oración y apostolado.

Nos dice que combatían el frío con mas frío, que ellos siempre eran los últimos y entre todos Fray Pedro de Alcántara mostró un ejemplo que no quiso para ningún otro; era como quemarse en un fuego que calentará a los demás.

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IMG_0129[1] Su celda ocupaba el hueco de la escalera, era tan pequeña que no podía ponerse de pie ni tumbarse. No había cama, solo una piedra donde se sentaba a domir las pocas horas que lo hacía. No hay otra igual en todo el convento.

Cuando tenía frío se desnudaba y abría la pequeña ventana para que entrara el fresco. Cuando ya todo el cuerpo tiritaba volvía a ponerse el sallo, cerraba la ventana y dormía plácidamente.

IMG_0112[1] Para los demás frailes reservaba estancias que no llegaban a los dos metros por poco mas de metro y medio. Un tablón corrido en la pared sobre el que dormían era el único mobiliario ya que nada tenían que guardar.

La cocina seguía el mismo arquetipo; cuadrada de dos metros y con una chimenea en la esquina frente a la puerta, bueno, debería decir al hueco, ya que en ninguna parte había puertas ni ventanas. Los pocos cacharros de cocinar cuelgan de la pared donde también hay un hueco por el que cogían agua de un aljibe-manantial que hoy está cegado.

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IMG_0135[1]Sales de la cocina y enfrente está el refectorio que también hace de Sala Capitular y de Capilla. Es la estancia mas grande; tiene tres por dos con dos bancos de piedra rematados con lanchas de pizarra y corridos en los lados largos.

También tiene la  ventana mas grande por lo que es la habitación mas iluminada del conjunto. Hay un hueco rematado con un arco donde probablemente estaría situado el altar. Servía de comedor sin mesa, de lugar de reunión, de oración en común…

IMG_0121[1] En una de las esquinas podemos ver un pequeño templete dedicado al Fray Pedro. Decora las paredes y bóvedas un colorido mosaico que recrea figuras en torno a al Santo. Es de reciente construcción y contrasta con el resto.

Pero el Convento del Palancar es un Convento dentro de otro Convento.

Así los frailes, siglos después, ante la gran afluencia de peregrinos y el reconocimiento institucional  que de la figura y obra de Fray Pedro de Alcántara hacía la iglesia al ser beatificado por el papa Gregorio XV en 1622 y canonizado por Clemente IX en 1669. Tanto la iglesia con el Claustro y los espacios intermedios son de una robustez excesiva.

IMG_0140[1] La iglesia es una nave de un solo cuerpo rematado con bóveda de cañón. Es grande aunque muy sencilla en forma y decoración. La paredes están a piedra vista, y en el techo podemos observar las geométricas formas de los ladrillos cerrando la estructura.

El claustro nuevo es otra joya que por sí sola merecería una visita a este lugar. Sus arcos cierran un espacio bellamente decorado.

Las plantas abundan llevando tonalidades verdes entre los colores de la piedra, el ladrillo y la cal. Una estela romana junto con otros restos y utensilios se exponen en este improvisado museo. Una fuente cuadrada en el centro pone el colofón a este entorno.

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IMG_0077[1] Y salimos para tomar aire en el idílico jardín que rodea el convento por el norte. El paisaje ayuda a la contemplación y las muchas huertas que se extienden a nuestros pies recuerdan el contacto con la tierra siempre presente en la vida de los frailes descalzos.

Es muy amplio y no le falta detalle alguno; entre los muchos rincones y apartados podremos encontrar alguno a nuestra medida. La curiosidad nos incita a seguir las veredas marcadas en el suelo, una de ellas nos conduce a la parte trasera del edificio, donde vemos como el conjunto está encajado en la tierra. En la esquina sudeste hay un gran escudo de la orden con dos inscripciones.

Para una completa información es imprescindible la lectura detenida de la obra “El Palancar de la Descalcez Franciscana”, de Fray Hipólito Amez Prieto O.F.M. En él se relatan con todo lujo de detalles los pormenores constructivos e históricos del Palancar y una extensa biografía de Fray Pedro de Alcántara.

Galería de Fotos >>>>

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Guadalupe de Extremadura III. Real Monasterio de Santa María de Guadalupe


REAL MONASTERIO DE SANTA MARIA DE GUADALUPE. PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Texto: Miguel Urbina Gómez
Edita: Tope Ganso viajados@gmail.com

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ORIGENES

IMG_7945[1] El origen del Santuario es bastante incierto, y al igual que la Virgen, en la mayoría de los casos aparece rodeado de leyendas y fábulas. Eruditos hay que hablan de una antigua población romana, otros de una iglesia visigoda o de una pequeña ermita románica.

Lo que si se sabe es que en el año 1327 y 1329 ya existía un edificio que llaman el Hospital y una “Ermita” o “Iglesia” donde se veneraba la imagen de Guadalupe y estaba arruinado en gran parte.

IMG_7952[1] La devoción del Rey Alfonso el Onceno por esta milagrosa imagen, le hace estar en el punto de mira de las máximas personalidades del país que poco a poco van haciendo de este uno de los paraísos mas cuidados.

El momento clave ocurre cuando la Batalla del Salado; el Rey con la protección de la virgen derrota al ejercito moro. Para darle gracias agrandó y dotó al Monasterio de suficientes, creando el Real Patronato de Santa María de Guadalupe en 1340.

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REAL PATRONATO DE GUADALUPE

IMG_7957[1] El rey Alfonso XI, después de la victoria del Salado, regresa al santuario de Nuestra Señora de Guadalupe para ofrecerle presentes en agradecimiento por haberles honrado con su protección. Poco después expide un Real Privilegio, el 25 de Diciembre de 1340,

El año 1348, ya con el segundo prior don Toribio Fernández de Mena, el rey le concede otro gran favor consistente en el señorío civil sobre la puebla de Guadalupe.  De esta forma la puebla deja su condición de realengo y es sometida a la autoridad eclesiástica y civil del prior.

Siempre fue Parada de Reyes, muchos hablaron de él como su Paraíso. Un verdadero edén; con palacios, estancias, jardines… y todo decorado con primor.

En 1389 la obra de Guadalupe sufre un gran empujón con la llegada de la Ordena de los Jerónimos que van a mantener durante 500 años hasta la exclaustración que va a convertir la mayor parte de las estancias en una verdadera ruina.

En 1910 la Orden de San Francisco recibe el enorme encargar de  restaurar la vida y obras de arte del Monasterio, además de rescatar las partes del Monasterio que habían sido enajenadas.

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

IMG_7951[1] A lo largo de la Historia, Guadalupe siempre ha constituido un foco de cultura, arte, historia, hispanidad y conciencia regional. Quedando representadas todas estas cualidades en su Monasterio.

La U.N.E.S.C.O. ha sabido recoger toda su importancia histórica y artística, y así, en 1993, el Monasterio de Guadalupe lo declarado Patrimonio de la Humanidad en una reunión del Comité del Patrimonio Mundial en Cartagena de Indias (Colombia).

IMG_0857[1] En esta declaración se hace hincapié en el interés del Monasterio como símbolo de dos acontecimientos importantísimos en la Historia de España durante el año 1492, la expulsión de los musulmanes de la Península y el descubrimiento de América, siendo la imagen de la Virgen de Guadalupe, el símbolo más representativo de la cristianización del Nuevo Mundo.

Por todo ello, Guadalupe y su Monasterio constituyen un enclave de valor excepcional y universal que debe ser protegido para el beneficio de la Humanidad, haciendo de éste, algo que siempre fue, un Patrimonio de todos los hombres de la Tierra.

TORRES

El recinto amurallado del Monasterio conforma un espacio fuertemente protegido. El claustro Mudéjar y Mayordomía constituyen la base del recinto fuerte, que abraza también al templo.

Cuatro grupos de tres torres defienden las esquinas; doce en total, casi podemos decir que son completamente distintas unas a otras, no hay dos iguales. Han tenido y tienen muchos usos: viviendas, oficinas, librería, almacenes… pero nunca han servido al fin para el que fueron construidas. Sólo algunas escaramuzas y el poder disuasorio que imponen.

Están concienzudamente rematas y suponen en conjunto una difícil armonía entre seguridad y belleza.

ATRIO

MonMayordomia01 La fachada principal del santuario está formada por dos esbeltas torres, en ella se funden el estilo gótico de sus arcadas, ventanales y portadas con el mudéjar del gran rosetón situado sobre el frontispicio.

La entrada de la basílica está franqueada por dos puertas de bronce labradas en el siglo XIV por Paolo de Colonia.

CLAUSTRO MUDÉJAR

IMG_0804[1] Fue construido en el siglo XIV, está formado por dos plantas de forma rectangular, con arcos almohades desiguales.

En el centro del jardín se levanta un templete de planta cuadrada en el que se combinan el gótico con el mudéjar. Es un pequeño edificio de dos cuerpos, con portadas, arquerías, molduras y capiteles. En la parte superior una pirámide se encuentra rematada por una cruz.

Es un raro ejemplar en España y sin duda uno de los grandes atractivos de este Monasterio.

CLAUSTRO GÓTICO

IMG_8251[1] Está formado por un amplio rectángulo con tres órdenes de arcos, su estilo es elegante característico del flamígero.

El patio interior está pavimentado por losas de granito y en la parte central aparece un brocal de una sola pieza, también de granito, obra de Juan Torrollo.

Estuvo dedicado a enfermería y botica en tiempo de los Jerónimos, ya en época franciscana fue Colegio, y actualmente presenta una marco incomparable para disfrutar de una hospedería única.

MUSEOS DE ARTE

BORDADOS

MusBordados07 Inaugurado por Alfonso XIII en 1928 , contiene la más rica colección de ornamentos sagrados del Monasterio. Bordados entre los siglos XV y XIX proceden en su mayoría de los talleres del monasterio así como de las donaciones de ilustres personajes.

Pueden observarse entre otras muchas obras: El “Frontal de Enrique IV”, del siglo XV, de estilo flamenco. La “Casulla de los Reyes Católicos”, de estilo mudéjar, con el escudo de los Reyes Católicos que donaron este ornamento a la Virgen. El “Terno de la Emperatriz”, que fue hecho de un vestido que Carlos I, cumpliendo con la voluntad de su esposa, la emperatriz Isabel de Portugal, envió al Monasterio en 1540. El “Terno Rico”, obra maestra confeccionada con sedas, plata, oro y perlas, perteneciente a uno de los mejores bordadores:Pedro López.

MUSEO DE LIBROS MINIADOS

MusLibros09 contiene los mejores ejemplares de libros miniados, confeccionados en piel, de los talleres de escribanía e iluminación que funcionaron en Guadalupe durante los siglos XV al XIX.

Tanta fue la fama de los iluminadores y miniaturistas guadalupenses que Isabel la Católica no dudó en recurrir al monasterio en demanda de libros “de muy buena letra y cisternados en pergamino”

MUSEO DE PINTURAS Y ESCULTURAS ANTIGUAS

MusPinturas08 Situado en una amplia sala de 154 metros cuadrados con entrada desde el claustro mudéjar comprende obras de pintores tan famosos como Juan de Flandes, Francisco de Zurbarán, Francisco de Goya y Juan García de Miranda y de renombrados escultores como Egas Cueman, Miguel Ángel, Pedro de Mena o Francisco Rivas junto a otras piezas anónimas de reconocido mérito

ESPACIO SACRO

TEMPLO

IMG_3610[1] Las características que le definen son la severidad, esbeltez y grandiosidad, fue construido en estilo gótico-mudéjar al igual que la fachada. El conjunto del templo, presbiterio y coro ocupan una superficie de unos 1170 m2. Está formado por tres naves, la central es más larga; un ochavo situado sobre los cuatro arcos de crucero y las antiguas trompas sustenta el cimborrio octogonal.

En la Capilla Mayor hay una verja de hierro forjado separa la capilla mayor del resto de la iglesia, ésta fue labrada por tres rejeros de la Orden de Santo Domingo entre 1510-1514. El retablo mayor fue construido en madera de borne por Giraldo de Merlo en estilo prebarroco, en su construcción ayudó el hijo del Greco y otros artistas. A ambos lados de la capilla mayor están situados los sepulcros de la reina María de Aragón y de su hijo Enrique IV, cuyos cuerpos momificados descansan detrás del retablo.

SACRISTÍA

SanSacristia08 Tiene tres partes:

La Antesacristía es de estilo gótico y contiene pinturas del siglo XVII, presenta una bóveda de crucería pintada al temple y una fuente de mármol de colores.
La Sacristía se edificó entre 1636-1645, está formada por una nave rectangular que se divide en cinco bóvedas de medio punto, decorada con pinturas barrocas. Permanentemente podemos disfrutar de una exposición de cuadros de Francisco de Zurbarán llena de luz y color, dedicada en su totalidad a la plegaria, el amor y la fe.
La Capilla de San Jerónimo es una pieza que se continúa con la sacristía siguiendo su estilo y decoración, el altar está presidido por la estatua de San Jerónimo.

RELICARIO

SanRelicario07Es una capilla dedicada a San José, esposo de María. Se encuentra dividida en tres cuerpos separados por cornisas y en su interior se alojan artísticos relicarios.

La decoración de las estanterías y relicarios se debe a Pedro Sánchez Delgado, mientras que las pinturas de la cúpula y de los muros son de autor desconocido, aunque se sabe que pertenecen a los siglos XVII y XVIII

CAMARÍN

IMG_0814[1] Esta sala tiene la forma de una cruz griega, formando una semirotonda con cuatro grandes senos terminados en hemiciclo, su cúpula está coronada por un hermoso lucernario de más de 20 metros de altura, en las hornacinas se exhiben estatuas de las Mujeres Fuertes.

Fue construido en estilo rococó y los colores de sus lienzos, mármoles y grecas crean un ambiente ideal para la intimidad y la oración.La Edícula del trono de Santa María de Guadalupe forma parte del camarín, este trono fue construido en 1953 y los materiales utilizados son ricos mármoles y una lujosa decoración de madera.IMG_2937[1]

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